Desalojo-Desestiman Demanda Presentada Por Una Madre En Representación De Su Hijo En Contra De La Mujer Conviviente del Padre Fallecido Pues Se Acreditó Su Carácter De Poseedora Del Inmueble En Cuestión-

by Dra. Adela Prat on agosto 7, 2017

-La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, revocó

la sentencia de Cámara y confirmó la de Primera Instancia.

 

-La Actora fundó su Legitimación en el carácter de Heredero Forzoso

del Hijo del Causante o Titular Registral del Inmueble.

 

-La SCBA resolvió que la Demandada no Tiene Obligación de Restituir,

es decir, que no puede considerarse que sea deudora de una obligación

exigible de Restituir-No se Trata de un Intrusa, pues  contribuyó  a  la

compra  y  construcción  de  la  Vivienda  en  cuestión.

 

 

-Autos: “Ferreyra, María  P. c/ Sosa, Edilma  N. s/ Desalojo”

-Tribunal: –Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires

-Fecha:  23/05/2017.

-Cita:  IJCCCLXXVI

-Sumario-

1.Corresponde desestimar la demanda de desalojo promovida por una ma-

-dre en representación de su hijo en contra de la concubina del padre falle

-cido del mismo, atribuyéndole la calidad de intrusa en el inmueble,  fun-

-dando su legitimación en que el titular registral de la vivienda es el causan

-te y por ello lo ha sucedido su hijo,como único y legítimo heredero,en tan-

to el carácter de poseedora invocado por la demandada posee la verosimi-

litud que le infunden las pruebas producidas en esta causa,-testimonios y

el expte. citado-,lo que permite sostener que no se configura la calidad de

intrusa que se le endilga.

 

2.Esta Corte ha considerado que procede el desalojo sólo cuando el deman

-dado está obligado a restituir el inmueble en virtud de una obligación na-

cida en un contrato, como la locación de cosa, del comodato,  del  otorga-

miento de la tenencia precaria o cuando quien lo detenta resulta un intru

so pero que corresponde desestimar la acción por desalojo intentada si los

demandados han acreditado prima facie el carácter de poseedores que in

vocaron, lo que  impide  que  pueda  considerárselos  como  deudores  de

una obligación exigible de restituir, como lo exige el art.676 del C.P.C.C.

 

 

-SUPREMA  CORTE  de  JUSTICIA  de  la  PROV. de  BS.  AIRES-

La  Plata,  23  de  mayo  de  2017.

El  Sr. Juez  Dr. de Lázzari  dijo:

 

I.   La actora, en representación de su hijo menor de edad Valentín Bell,

promovió demanda de desalojo,atribuyendo la calidad de intrusa a la de-

-mandada,en el inmueble sito en la localidad de Valeria del MarPartido

de Pinamar.

 

Funda su legitimación en que el titular registral  de  la  vivienda  es  Javier

F. Bell y que por su fallecimiento lo ha sucedido su hijoa quien representa

como único y legítimo heredero. Ofrece prueba.

 

La demandada opone excepción de falta de legitimación pasiva basada

en su condición de poseedora y contesta demanda repeliendo la acción.

 

Se dictó sentencia rechazando la demanda e imponiendo las costas a

la actora.

Esta sentencia fue apelada por la perdidosa.

 

Elevados los autos a la Cámara,ésta revocó la sentencia,haciendo lugar

a la demanda.Impuso las costas de ambas instancias a la accionada.

 

Para decidir de esa manera,partió de analizar la legitimación procesal del

sujeto pasivo de la litis,teniendo en cuenta que resultaba presupuesto ine-

ludible que la acción fuera dirigida contra aquél que careciera de título pa

-ra oponerse a la pretensión y que, además,se encontraba obligado a resti-

tuirla,ya sea porque los actos que le posibilitaron acceder al bien no podía

considerarse existentes o vigentes,como disponía el art.647 del Cód.Civil

o  porque  tuviera  el  mero  carácter  de  tenedor  precario  o  intruso.

 

Sobre  tal  plataforma  ingresó  a  tratar  los  agravios  de  la  actora  de

la siguiente  manera:

 

a)Consideró que los argumentos de la demanda en torno a su calidad de

concubina del fallecido Javier Francisco Bell no resultaban suficientes

para fundar su defensa de falta de legitimación pasiva en razón de que

el concubino para repeler la pretensión del heredero debía probar su

condición de condómino,no bastándole la acreditación de la relación

concubinaria,pues la affectio maritatis que había existido desaparecía

con la muerte del otro concubino, por lo que no  podía  encontrarse

e mejor  situación  que  el  heredero  forzoso.

 

b)  Poco aportaban las declaraciones testimoniales obrantes en la causa,

tendientes a que quedara probada la relación concubinaria pues ésta no

establecía vínculo jurídico alguno del que se desprendiera la sucesión del

derecho a uso a favor del otro concubino,ya que éste no adquiría derechos

respecto de la titularidad del inmueble, como tampoco lo lograba con la

invocación de una “sociedad de hecho” o de disolución de ésta.

 

c) La demandada era tenedora precaria por comodato gratuito de quien

había sido el titular dominial del inmueble con la consecuente obligación

de restituir al legitimado activo, pues no existía en la especie,conflicto de

posesiones que ameritara el rechazo de la acción,debiendo tener favorable

acogida la acción personal que se había ejercido para obtener la restitución

puesto que la ley de fondo le confería al propietario el derecho de uso

y goce de la cosa, repeliendo a terceros.Ello, sin perjuicio, de los

reclamos que la demandada pudiera efectuar en virtud de las mejoras

que hubiere introducido en el inmueble.

 

II.Se agravia la demandada,denunciando violación de los arts.163, inc.5º

y 384 del C.P.C.C. y de la doctrina legal.

Denuncia absurdo.

Despliega sus argumentos, de la siguiente manera:

 

a) Su único agravio lo configura la falta de análisis del juicio traído ad

effectum videndi, pues el fallo resuelve la cuestión considerando como

único argumento la relación concubinaria,cuando se invocó y acreditó

ser poseedora del inmueble por haber contribuido significativamente a

la compra del lote y a la edificación del inmueble,siendo que surge de

este expediente judicial y el acollarado un debate amplio con su prueba

que lo posiciona de distinto modo.

 

b)No se valoró la prueba testimonial rendida,que es reveladora de la

relación y de la participación de la suscripta en la compra del lote y el

esfuerzo  y  aportes  realizados  para  edificar  la  vivienda.

 

c)El material de prueba más valioso está en el Expte. 62.076 SosaEdil-

-ma Noemí c/ Sucesores de Bell, Javier F. s/Disolución y Liquidación de

sociedad de hecho“, por esa razón, el mayor error del falloconfigurativo

del absurdo en la selección y valoración de las pruebas,es el que lo lleva a

sostener  que  la  recurrente  pretende  derechos  sobre  el  Inmueble  por 

su  sola  condición  de  conviviente.

 

III. El  recurso  prospera.

 

1.En principio es necesario poner de relieve que las normas del CCyCN no

son aplicables al caso,porque la cuestión planteada acaeció durante la

vigencia  del  Código  Civil (art.7º, CCyCN).

 

Por otro lado, es necesario destacar que el menor Valentín Bellcuya  re-

presentación había asumido su madre, ha devenido mayor de edad y s

ha presentado a continuar el trámite de estas actuaciones,ratificando

todo lo hasta aquí actuado.

 

-Concepto de “absurdo”-

2.Ingresando al tratamiento de los agravios planteados, puntualizó que el

concepto  de  absurdo  hace  referencia  a  la  existencia  de  un  desvío 

notorio, patente o palmario (en la sentencia atacada) de las leyes de

la lógica o una interpretación groseramente errada de la prueba produ-

cida.No cualquier error como tampoco la apreciación opinable-, alcan-

za  para  configurarlo.

 

Por el contrario, es  necesario  que  se  demuestre  un  importante  desarre-

glo  en  la  base  del  pensamiento,una  anomalía  extrema, una  falla 

en  los  procesos  mentales y  que  se  evidencie  la  irracionalidad  de

las  conclusiones  a  las  que  se  ha  arribado.Al  recurrente  le  es  indispen

-sable  justificar  que  de  la  manera  en  que  se  efectuó  en  la  sentencia,

tal  valoración  no  pudo  ser  hecha.(cfr. mi voto causa 109.983/15).

 

“Partiendo de esa plataforma, encuentro que le asiste razón a la recu

rrente.

 

Despliega  sus  argumentos  basándolos  en  que  la  Cámara  sólo  tuvo  en

cuenta  que  esa  condición  de  conviviente  no  la  habilitaba  para  preten

-der  derechos  sobre  la  titularidad  del  inmueble, cuando  en  rea-

lidad ha perseguido el reconocimiento de la calidad de poseedora,tal como

surge del Expte.”Sosa, Edilma c/ Sucesores de Bell, Javier F. s/Disolución

y Liquidación de Sociedad de Hecho“.

 

El Tribunal de alzada para decidir como lo hizo sostuvo que El concubino

que es sujeto pasivo de una acción de desalojo debe,para resistir la preten-

sión del heredero como ocurre aquí-probar su condición de condómino.

 

Agregó la Cámara que “…ello también es así (que no adquiere derecho so-

bre la titularidad del bien), aunque  se  invoque  una `sociedad  de

hecho´con  la  pareja  como  hace  la  demandada  o  aunque  se

promueva  judicialmente  su  disolución“.

 

Concluyó en que “…no  existe en la especie  conflicto  de  posesiones  que

amerite  el  rechazo  de  la  acción, debiendo  tener  favorable  acogida  la

acción  personal  que  ejerció  el  heredero  forzoso,para obtener la  resti

tución, puesto  que  la  ley  de  fondo  le  confiere  al  propietario,

el derecho de uso y goce de la cosa, repeliendo a terceros (arts. 577, 2506,

2508, 2516  del  Código  Civil676 del CPCC)” y agregó: “Ello sin perjuicio

de  los  reclamos  que  la  demandada  pudiera  efectuar  en  virtud  de  las

mejoras  que  hubiese  introducido  en  el  inmueble“.

 

“En el pronunciamiento de la Cámara se ha configurado el absurdo y

no  responde  a  la  tutela judicial efectiva  de  asegurar  la  eficacia de  la

prestación  jurisdiccional entre la  frustación  del derecho  que  se  preten-

de  tutelar (arts. 8.1. y 25 de la Convención Americana; 15 Const.Prov.Bs.

As.; principio pro actione; Fallos: 325:2979, del 5/12/2002, “Portilla E.

c/Cuevas, Hugo Nicolás s/División de Condominio“; Lamm, E. y Molina

de Juan, Mariel F.,”Efectos Patrimoniales del Cese de las Uniones Convi-

venciales“, Rev. de Derecho Privado y Comunitario,”Uniones Convivencia

-les“, nº 20143, Bs.As., pág. 300).

 

Respecto  a  la  posibilidad  de  conocer  sobre  la  posesión  en  un  juicio

de desalojo, en casos análogos, esta Corte no  sólo  no  ha  admitido

su  planteo,  sino que además ha resuelto que  no es  suficiente que el

demandado  manifieste  que  es  poseedor  para  que,  por  esa  sola

circunstancia, quede  relevado  de  la  carga de probar  la  verosimilitud

de su afirmación,obligando al actor a recurrir a acciones reales o poseso-

rias  para  recuperar  el  inmueble.  (cfr.causas Ac.56.967del  7/03/95;

Ac. 83.492 del 29/10/2003;  C. 102.403,  del 25/02/2009).

 

La acreditación de las circunstancias fácticas esgrimidas por la accionada,

conforme esta Corte,si el demandado acreditó prima facie su condición de

poseedor constituye una cuestión de hecho (Ac. 42.645, del 12/9/89;

Ac. 83.492, del 29/10/2003; C. 102.403, cit.) que, como  tal,  sólo  es

revisable  en  esta  sede  si  se  acredita  la  configuración  del  absurdo.

 

Ello es así, porque constituye facultad de los tribunales de las instancias de

mérito seleccionar el material probatorio, dando preeminencia a unas

pruebas respecto de otras, y dicho ejercicio, por  sí  solo, no constituye

un  supuesto  de  absurdo.

 

A diferencia de lo que sostiene el fallo en crisis,la demandada,en todo el

trámite del Expte.,ha articulado su condición de poseedora del inmueble

y ha arrimado los elementos de convicción necesarios para repeler la

acción intentada.

 

Esta Corte ha considerado que procede el desalojo sólo cuando el deman

-dado está obligado a restituir el inmueble en virtud de una obligación

nacida en un contrato, como la locación de cosa, del comodato, del  otorga

-miento de  la  tenencia  precaria o  cuando  quien  lo  detenta  resulta  

un  intruso (Ac. 50.546, del 22/02/1994; Ac. 75.700, del 30/04/2003);

pero  que  corresponde  desestimar  la  acción  de  desalojo  intentada

si  los  demandados  han  acreditado  prima facie  el  carácter  de  poseedo-

res  que  invocaron,lo que impide que pueda considerárselos como deudo

-res de una obligacion exigible de restituir, como lo exige el art676, del

C.P.C.C.

 

Como  surge  de  las  constancias  del  Expte.  la  accionada  contestó  de

manda  en  el carácter  de  poseedora,  haciéndolo  saber  en  el

expte. “Sosa”  supra  mencionado,que  había  iniciado  por  ante  el  mis-

mo  Juzgado  que  el  de  estas  actuaciones, procurando el reconocimiento

de  su  derecho  sobre  el  50%  de  la  vivienda  que  ocupaba  en  cali

dad  de  propietaria  junto  con  su  concubino  fallecido.

 

De  allí  que  la  posesión  invocada  se  sustenta  como  consecuencia

del  acceso  y  control  de  los  recursos  económicos  para  poseer  el

bien  dentro  de  los  efectos  patrimoniales  de  la  relación  convi

vencial  que  existió  entre  Edilma  y  el  Sr. Bell  y  la  necesaria  garantía

hacia  la  primera  para  determinar  el  impacto  en  la  distribución  de  ese

bien  al  momento  de  la  disolución  de  la  pareja  en  condiciones

de  igualdad. (arts. 2º inc. c)  y  13º inc. b)  de  la  CEDAW).(*)

 

“De este modo, cobra relevancia para la resolución de esta causa, el  expe-

diente  antes  mencionado, en el cual la aquí demandada persigue el re-

-conocimiento de sus derechos patrimoniales originados en la relación

convivencial que, esgrime  en  esta  causa  para  repeler  la  acción

de  desalojo.

 

“Resulta  atinado el  señalamiento  que  la  accionada  hace  respecto  al

errado  entendimiento  que  guió  a  la  Cámara  para  resolver, pues  su

defensa  no  se  había  basado  en  que  por  la  sola  relación  convivencial

tuviera  el efecto  de  ganancialidad  en  el  bien  sino  en  los  efectos  patri

-moniales  que  esa  unión  había  producido, en  vista  a  los  aportes  reali-

zados en común y que esa realidad no puede ser desconocida para

el  derecho.

 

Además,corroboran sus dichos los testimonios brindados por las personas

que intervinieron en la construcción de la vivienda, quienes al deponer

dieron cuenta de la relación que mantenían la Sra. Sosa y el Sr. Bell, en

aparente matrimonio y que  construyeron  la  vivienda  en  forma

conjunta.(**)

 

-CONCLUSIÓN-

“Encuentroentonces-, que se presenta verosímil la defensa de posesión

animus domini  esgrimida por la Sra. Sosa frente a la petición de desalojo,

pues de las concretas constancias de la causa surge, sin hesitación, que el

debate pasa al ámbito del derecho real y no corresponde la acción elegida

por la actora.

 

 

Así es que el carácter de poseedora invocada por la demandada posee la

verosimilitud que le infunden las pruebas producidas en la causa: testi

monial y el expte. citado-, lo que permite sostener que no se configura

la obligación de restituir el inmueble por parte de la Sra.que fuera

la conviviente del SrBell.

 

Por  lo  expuesto  y  adhesión  formulada, voto  por  la  afirmativa.

 

Los  señores  Jueces  Dres. Negri  y  Soria, por  los  mismos  fundamentos

del  señor  Juez  Dr. Pettigiani,  votaron  la  cuestión  planteada  también

por  la  afirmativa.

 

S E N T E N C I A

Por  lo  expuesto  en  el  acuerdo  que  antecede,  se  hace  lugar  al  recurso

extraordinario  de  inaplicabilidad  de  ley  interpuesto  y  se  revoca  la  sen

tencia  de  Cámara,  confirmándose  la  de  primera  instanciaLas  costas

de  alzada  y  de  la  instancia  extraordinaria  se  imponen  a  la  actora  ven

cida (arts. 68, 274  y  289, C.P.C.C.).

 

El  depósito  previo  deberá  ser  devuelto  a  la  recurrente.

 

Notifíquese  y  devuélvase.

Eduardo  Julio  Pettigiani.-Héctor  Negri.-Eduardo  Néstor  De  Lázzari.-

Daniel  Fernando  Soria.-

 

-CITA-

(*) Señala Vidal Taquini, Carlos H. al  comentar  un  fallo  de  la  Prov. de

Mendoza, “.. ni  el  concubinato  ni  la  unión  convivencial  origi

nan  una  sociedad  de  hecho”,publicado DF y P 2013Julio19/2007

57, haciendo  referencia  al  art. 223  del Código venezolano  que  dispone,

como  consecuencia  de  la  anulación  del  matrimonio  celebrado con ma

la  fe, que  en  relación  a  los  bienes  se  procederá  como  en  el  caso  de

de  una  sociedad  de  hecho, si  se  probaren  aportes  de  los  cónyuges…”

lo que, a  su  entender, debía  interpretarse  como  que  la  mera  existencia

del  concubinato  no  era  suficiente  para  considerar  acreditada  la  socie-

dad  de  hecho.  Agregó  que  si  la  sociedad  existía debía  ser  probada  y

señaló  los  arts.  1648,  1649,  16631665  y  1778,  como  directrices  res-

-pecto  de  la  prueba  de  la  sociedad,  los  aportes  y  su  liquidación.

 

En  igual  sentido  opina  Gustavo A. Bossert  en  su  obra Régimen Jurídi-

co  del  Concubinato (4ta. edición, Edit. Astrea, 1997, págs. 59  a  66), en

cuanto  a  la  exigencia  de  prueba  de  los  aportes  a  la  sociedad  de  he-

-cho.

 

(**)Respecto al Expte. “Sosa c/sucesores de Bell s/Disolución  y  Liquida-

ción  de  Sociedad  de  Hecho“,cuya  finalidad  consiste  en  que  le  sea

reconocida a la incoante su derecho al 50% de la vivienda, la que sos-

tiene-, construyó  junto  a  su  concubino, ahora  fallecido, se  advierte

que ese expte. no se encuentra finalizado, pues las actuaciones se 

encuentran aún en Etapa de Prueba, con lo que mal puede sostenerse

queno tiene derecho sobre el inmueble“, ya que allí finca la controversia

sobre la propiedad de éste“.

_________________

 

Artículos relacionados...

Leave a Comment

Previous post:

Next post: