Accidente De Trabajo-Magistrada Damnificada Que Continúa Trabajando-La CSJN Revocó Sentencia De La Corte De Mendoza Que Redujo Monto De Condena-Fundamentos-Voto De La Mayoría-

by Dra. Adela Prat on agosto 12, 2017

-ACCIDENTE  de  TRABAJO  SUFRIDO  EN  SU  DESPACHO-

LA  CSJN  ESTIMÓ  EL  DAÑO  MORAL“,  “MATERIAL  MÁS  El

LUCRO  CESANTEReparación Integral del  Código Civil derogado.

 

-Caso  de  Indemnización  Desproporcionada  por  Exigua-

-Tribunal  de  Origen  Debe  Dictar  Nueva  Sentencia-

 

-CSJ  85/2015  (50-0) /CS1-

-Recurso  de  Hecho-

“Ontiveros,  Stella  Maris  c/ Prevención ART  S.A. y  otros 

s/ accidente – inc. y cas.”

-Tribunal: –Corte  Suprema  de  Justicia  de  la  Nación

-Fecha:  10/08/2017.

-Cita: –página web CSJN

-Sumario-

Accidente de Trabajo.Resarcimiento del Daño.

Deber de no dañar. Reparación plena: Alcance.

Magistrada  de  Mendoza.Entidad  del  daño  resarcible.

Monto de la Indemnización: Supuesto  en  el  cual  el 

damnificado continúa  trabajando. Lucro Cesante.

Incapacidad  sobreviniente.

Contenido de la Reparación.Valor Relativo del Porcentaje

de  Incapacidad establecido  en  la  Prueba  Pericial  Médica.

Cuantía  Desproporcionada por Exigua. Daño  Moral:

criterios  para  su  cuantificación.SENTENCIA  ARBITRARIA.

Se  Revoca  La  Sentencia  Apelada.————————–

 

 

-CORTE  SUPREMA  de  JUSTICIA  de  la  NACIÓN-

 

Buenos Aires, 10  de  Agosto  de  2017.

 

Considerando:

I.La Suprema Corte de Justicia de Mendoza,(fs.3600/3611),redujo

sustancialmente el importe de la condena fundada en el Cód. Civil

(entonces vigente) que  había  impuesto  la  Cámara  del  Trabajo,en

concepto de reparación integral de los muy graves daños derivados

del accidente que en agosto/2001 sufrió la Jueza local actoramien-

tras  cumplía  funciones  en  su  despacho.

 

La Corte provincial  señaló  como  circunstancias relevantes  del  caso:

la edad que tenía la actora al tiempo de los hechos, 48 años, que pa-

dece una incapacidad de 60%,(y que) registraba  una  amplia activi-

dad social que se vio disminuida después del accidente, así  como

también  su  capacidad  para  realizar  los  deportes (que) practica-

-ba, tales como natación y ski”.

 

No obstante ello,redujo la condena de indemnización por “daño

material” a $ 200.000, aduciendo:

 

(i) Que el peritaje médico indicaba que la incapacidad no era total,

como lo había juzgado la Cámara, sino  parcial;

(ii) Que debía computarse  la prestación dineraria de  $ 78.000,  ya

pagada;

 

(iii) Que no cabía reconocer importe alguno por lucro cesante” pues

la  actora  mantuvo  su  cargo  de  Magistrada y continuaba desem-

peñándose  sin  merma  en  sus  salarios;  y

 

(iv)Que la comparación con los montos indemnizatorios otorgados por

distintos Tribunales en casos –a su entender-,análogos,indicaba que

ese importe era  adecuado para la reparación deldaño a la integri-

dad  física o daño a la salud” sufrido por la víctima.

 

Aludiendo a este tipo de comparación con casos supuestamente análo

-gos, también redujo el resarcimiento por daño moral a $ 120.000.

 

Ambos resarcimientos fueron establecidos por la Corte Local a valores

del mes 10/2012 ( mes  en  el  que  se  había  dictado  la  sentencia  de

primera  instancia).

 

II.Contra tal sentencia la parte actora dedujo el recurso extraordinario

(fs. 3687/3706) cuya denegación dio origen a la queja en examen.

 

Con invocación de la doctrina de la arbitrariedadla recurrente impug-

na el fallo apeladopuntualizando que la conclusión  sobre la  inexisten-

cia de lucro cesante se apoyó en meras consideraciones dogmáticas,

que la cuantificación de los resarcimientos se basó en una comparación

con casos que no guardaban analogía alguna con el subexamine; y

que, en consecuencia, no se tuvieron en cuenta las secuelas dañosas

del accidente tanto en lo que atañe a los padecimientos permanen

tes que le provocó, como  en  lo  referente  a  la  afectación  de  su  vida 

social, de  su  actividad  deportiva, de  sus  posibilidades  para  pro-

gresar  en  la  carrera  profesional y,  en  suma,  de   su  proyecto  de

vida. 

 

Plantea, en  síntesis, que  el  criterio  harto  restrictivo  adoptado  por

el  aquo  para  cuantificar  tanto  el  daño  material  como  el  moral

es  incompatible  con  las  pautas  que  se  desprenden  de  los  prece

dentes  de  esta  Corte  sobre  el  tema; e, incluso,  cae  en  el  absurdo

de  otorgar  un  resarcimiento  notoriamente  inferior  al  contemplado

para  secuelas  incapacitantes  de  esa  misma  entidad-, en el régimen

especial  de  reparación  de  los  daños  derivados  de  accidentes 

de  trabajo  de  las  Leyes  24.577  y  26.773.

 

III.”Aunque  los  argumentos  del  recurso  extraordinario  remiten  al

examen  de  cuestiones  fácticas  y  de  derecho común  que, en  princi

pio,no  son  susceptibles  de  revisión  por  la  vía  prevista  en  el art.14

de  la  Ley 48cabe  hacer  excepción  a  tal  premisa  cuando,  como

aquí  acontece,la  sentencia  apelada  omite  la  consideración  de

cuestiones  relevantes  para  la  adecuada  solución  del  litigio;  y,

en definitiva, no  constituye  una  derivación razonada  del  derecho

vigente, aplicable  a  las  circunstancias  comprobadas  de  la  causa.

(*)

 

IV. Esta  Corte  ha  señalado  que  tanto  el  derecho  a  una  reparación

integral cuyo  reconocimiento  busca  obtener  la  actora-,como  el  de-

recho a  la  integridad  de  una  persona  en  su  aspecto  físico, psíquico

y  moral  y  el  derecho  a  la  vida  que  enlaza  los  dos  primeros, se en-

-cuentran  reconocidos  por  el  plexo  convencional  incorporado  al art.

75, inc.22, de la Constitución Nacional (cfr. arts. I  de  la  Declaración

Americana  de  los  Derechos  y Deberes  del  Hombre; 3º  de  la  Decla-

ración  Universal  de  Derechos  Humanos; 4º, 5º, 21  del  Pacto de San

José de Costa Rica  y  6º  del  Pacto  Internacional  de  Derechos Civiles

y Políticos; Fallos: 335: 2333).

 

También  se  ha  resuelto  que  es  la  violación  del  deber  de  no  dañar

a  otro  lo  que  genera  la  obligación  de  reparar  el  menoscabo  causa-

do  y  tal  noción  comprende  todo  perjuicio  susceptible  de  aprecia-

ción  pecuniaria. Dicha  reparación  no  se  logra  si  el  resarcimiento

resulta  en  valores  insignificantes  en  relación con  la  entidad  del

daño  resarcible.(Fallos: 314:729, considerando 4º, 316:1949, cons. 4º,

y  335:2333, entre  otros).

 

En  síntesis, el  principio  de reparación  integral  es  un  principio

basal  del  sistema  de  reparación  civil  que  encuentra  su  funda

-mento  en  la  Constitución  Nacional.

 

V.La  indemnización  integral  por  lesiones  o  incapacidad  física  o

psíquica  debe  reparar  la  disminución permanente  de la  aptitud

del  damnificado  para  realizar actividades productivas  o  económica-

mente valorables. Este  daño específico  se  debe  indemnizar  aunque

el  damnificado continúe  ejerciendo  una  tarea  remunerada. Ello es

así  pues  dicha  disminución  indudablemente  influye  sobre  las  posi-

bilidades  que  tendría  la  víctima  para  reinsertarse  en  el  mercado

laboral  en  el  caso  de  que  tuviera  que  abandonar  las  tareas

que  venía  desempeñando.

 

VI. De  lo  anteriormente  expresado  se  sigue  que  la  reducción  del

resarcimiento  por  daño material  dispuesta  por  el  aquo  en modo

alguno  pudo  justificarse  bajo  el  dogmático  argumento  de  que  la

actora  continuó  desempeñando  su  cargo  de  Magistrada  sin  sufrir

merma  en  sus  salarios.

 

Por  el  contrariola  conclusión  de  que  el  peritaje médico  daba

cuenta  de  una  disminución  permanente  en  su  aptitud  física  para

realizar actividades productivas (incapacidad del 60%) debió llevar a

la Corte provincial a considerar que mediaba un daño específico que

debía repararse  aún  cuando  la  víctima, pese  a  las  dolencias  físicas

que  la  aquejaban, hubiera  continuado  ejerciendo  esa  actividad

remunerada.

 

VII.El Tribunal también ha dicho en diversos pronunciamientos vincu-

ladosal igual que los citados anteriormente-,con infortunios laborales

que dieron  lugar  a  la  aplicación  del  sistema  indemnizatorio del Códi

-go Civil, que la incapacidad física del  trabajador suele producirle un

serio  perjuicio  en  su  vida  de  relación, lo  que  repercute  en  su

actividad  social, deportiva, etc. y  que  ese  perjuicio  debe  ser  objeto

de  reparación  al  margen  de  lo  que  pueda  corresponder  por  el  me

-noscabo  de  la  actividad  productiva  y  del  daño  moral  pues  la  in

tegridad  física  en  sí  misma  tiene  un  valor  indemnizable. De

ahí  que  los  porcentajes  de  incapacidad  estimados  por  los  peritos

médicos  no  conforman  pautas estrictas  que  el  juzgador  deba  se-

-guir  inevitablemente  toda  vez  que  no  sólo  cabe  justipreciar  el

aspecto  laboral, sino  también  las  consecuencias  que  afectan  a  la

víctimatanto  desde  el  punto  de  vista  individual  como  desde  el  

social, lo  que  le  confiere  un  marco  de  valoración  más  amplio.

 

Asimismo, ha  destacado  la  CSJN  que  en  el  ámbito  del  trabajo  in-

cluso  corresponde  indemnizar  la  pérdida  de  “chance” cuando el

accidente  ha  privado  a  la  víctima  de  la  posibilidad  futura de

ascender  en  su  carrera. (Fallos: 331:570  y  sus  citas).

 

VIII.A  la  luz  de  la  doctrina  jurisprudencial  reseñada  en  el  conside

-rando  anterior,  es  irrazonable  que  el  aquo  haya  hecho  un  mar

-cado  hincapié  en  el  grado  parcial  de  incapacidad  determinado  x

el  peritaje  médico  a  la  hora  de  establecer  la  cuantía  del  resarci-

miento  de  los  únicos  daños  materiales  que  tuvo  en  cuenta, es

decir, aquéllos  que  son  ajenos  a  la  pérdida  de  la  aptitud  pa

ra  realizar  actividades  productivas.

 

Corresponde, en cambio, valorar  desde  una  perspectiva  más  amplia

la  grave  afectación  de  la  actividad  social  y  deportiva  de  la  actora

que  el  propio  fallo  tuvo  por  probada, y  examinar, incluso,  si  las

consecuencias  del  accidente  privaron  a  la  Magistrada  de  la  posi-

bilidad  futura  de  ascender  en  su  carrera  judicial.

 

Huelga  decir  que  esa  perspectiva  amplia  también  debió  adoptarse

para  cuantificar  la  indemnización  por  daño  moral,  la  cual  se-

-gún  la  Corte  provincial,  “debería  ser  idónea  o  adecuada  a  sumi

nistrar  a  la  víctima  aquellos  bienes  de  consuelo  en  relación

con  la  índole  del  bien  frustrado”.

 

IX.En sumase aprecia que  con  apoyo  en  afirmaciones  dogmáticas

que  sólo  dan  fundamento  aparente  a  la  sentencia,y omitiendo

la  consideración  de  circunstancias  relevantes  para  la  adecuada  so-

lución  de  caso, el  fallo  apelado  adoptó  un  criterio  injustificadamen-

te  restrictivo  que  lo  llevó  a  establecer  resarcimientos  insufi

cientes  para  satisfacer  el  derecho  a  una  reparación  integral.

 

Ello  conduce  a  la  descalificación  de  la  sentencia. Máxime cuan

-do  también  se  advierte  que  el  monto  establecido  por  la  Corte  

provincial  a  valores  de  octubre/2012  es  notoriamente  infe

rior  al  total  de  las  prestaciones  dinerarias  mínimas  que

para  fines  de  ese  mes-,estaban  contempladas  en  el  sistema  espe-

cial  de  reparación  de  daños  y  perjuicios  de  accidentes  de  trabajo

previsto  en  las  Leyes  24.557  y  26.773  y  su  reglamentación.

 

Esos  mínimos  ascendían  para  el  caso  de  secuelas  incapacitantes-,

a  un  total  de  $ 462.933,60 (cfr. arts. 11, inc. 4º, ap. a) y 14, ap.2ºb)

de  la   Ley  24.557, art. 3º de la Ley  26.773 y  arts. 1º y 4º, inc. a), de

la  Resolución  34/2013  de  la  SSS. (**). Y ciertamente  resulta  incon-

cebible  que  una  indemnización  civil,   que  debe  ser  integral,

ni  siquiera  alcance  a  las  prestaciones  mínimas  que  el  sistema  es-

pecial  de reparación  de  accidentes  laborales  asegura  a  todo  traba-

jador  con  independencia  de  su  nivel  de  ingreso  salarial.

 

X.En  tales  condiciones,  corresponde  descalificar  el  fallo  apelado

con  arreglo  a  la  doctrina  de  la  arbitrariedad  de  sentencias  men-

-cionada  en  el  considerando  3º.

 

Por ello, y oída  la  Sra. Procuradora Fiscal subrogante, se resuelve:

(i) Hacer  lugar  a  la  queja;

(ii) Declarar  procedente  el  recurso  extraordinario;

(iii) Revocar  la  sentencia  apelada. Con  costas. (art. 68 del CPCCN).

(iv) Vuelvan  los  autos  al  tribunal  de  origen  a  fin  de  que, por quien

corresponda, se  dicte  un  nuevo  fallo  con  arreglo  al  presente.

Fdo.:

Ricardo Luis Lorenzetti.-(Por  su  voto)

Juan  Carlos  Maqueda.

Elena  I.  Highton  de  Nolasco. (En  disidencia)

Horacio  Rosatti.

Carlos  F.  Rosenkrantz. (En  disidencia  parcial).

 

-CITAS-

(*) Fallos: 311: 2120;  316:379;  333:1273, entre muchos otros.

(**) SSS= Secretaría  de  Seguridad  Social.

CPCCN= Código  Procesal  Civil  y  Comercial  de  la  Nación.

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