Ordenan indemnizar a un Gerente bancario por $ 730.830 más intereses, de los cuales $ 500.000 le corresponden por haber contraído en el trabajo el síndrome de ” burn out” o agotamiento profesional. El resto le es debido por indemnizaciones despido indirecto justificado.

by Dra. Adela Prat on enero 16, 2013

FALLO DE LA CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO. ENFERMEDAD LABORAL . Gerente bancario. Afección psíquica. SÍNDROME DEL AGOTAMIENTO PROFESIONAL o ” burn out “. Estrés. AMBIENTE LABORAL NOCIVO. Actividad riesgosa. Relación de causalidad adecuada entre las tareas desarrolladas para la empleadora y la patología. SECUELAS INCAPACITANTES Cuantificación de perjuicios. Es procedente distinguir entre el DAÑO PSÍQUICO y  DAÑO MORAL. Es nulo el acuerdo laboral de reducción salarial.

 

 

 

SD 44843 – Causa 27.237/06- ” R., L. A. c/ H.S.B.C. Bank Argentina S.A. s/ despido”- CNTRAB – SALA VII – 12/11/2.012.  Publicado por elDial.com – AA7BFB , el 15/01/2.013.

 

 

La Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo – integrada por los Jueces Dres. Néstor Miguel Rodríguez Brunengo y Estela Milagros Ferreirós –  RESOLVIÓ:  1) MODIFICAR PARCIALMENTE LA SENTENCIA APELADA y ELEVAR el monto de condena a la suma de $ 730.830 más sus intereses conforme lo que se dispone en grado tanto respecto al reclamo de despido y cuanto al fundado en la enfermedad-accidente, que en este último caso los intereses correrán desde la fecha de esta sentencia; 2)..; 3) Confirmar el fallo en lo demás que decide; 4) Costas de Alzada en el orden causado.

El Daño Material se eleva de 300.000 a 400.000$ importe al que se le aplicarán los intereses del Acta 2357 a partir de la fecha de este pronunciamiento .

 

 

La sentencia dictada en Primera Instancia hizo lugar al reclamo indemnizatorio del inicio por enfermedad – accidente y el despido. Consideró nulo el acuerdo de reducción salarial que el actor celebró en el mes de diciembre del año 2.001 Se tuvo por acreditada la  enfermedad-accidente ( desgaste profesional/estrés) en relación causal y/o concausal con las tareas que el actor prestaba en diversas áreas gerenciales del Banco demandado .Ambas partes apelaron la sentencia.

 

 

El caso

 

Los Jueces de Cámara señalaron en primer término que la ” la prueba de testigos dio noticia cierta de la existencia de un ambiente laboral que incidió negativamente en la salud del actor, habida cuenta… tres testigos propuestos por la parte demandada corroboran las circunstancias fácticas relatadas en el escrito de inicio en punto a que la crisis del año 2.001 que implicó retiros voluntarios y reducción en las áreas de responsabilidad que se fueron concentrando entre diferentes gerentes  , lo que generó sin duda mayor intensidad de trabajo. Asimismo dicha prueba forma diáfana convicción de que el actor por el período 2.003/2.004 era la máxima autoridad donde se concentraba la responsabilidad de aprobar los créditos bancarios, dando cuenta también de que hacia el año 2.002 fue un período muy intensivo en el tema de la refinanciación de deudas, todo esto sumado a la exigencia de objetivos de reducción de tiempos de procesamiento que exigía la empleadora para posicionarse mejor competitivamente en el mercado, sin duda muestran el alto estrés que se vivía por aquella época en el trabajo del actor” ( arts. 90 L.O., 386 del Cód. procesal, principio de primacía de la realidad).

 

A raíz de un convenio de reducción salarial celebrado por el actor con el su empleador – ” Banco H.S.B.C. Bank Argentina S.A.”- en el mes de diciembre de 2.001, el empleado invoca esa causal de injuria – entre otras – para decidir su despido indirecto el día 3/11/2.005. 

 

 

 

La enfermedad- accidente contraída por el gerente bancario

 

Luce en la Sentencia definitiva y firme que  ” la Junta Médica Forense dio noticia de que el actor porta un cuadro psicopatológico crónico que afecta su funcionamiento psíquico fundamentalmente en sus aspectos afectivos y volitivos y que su génesis guarda verosímil relación causal con los hechos relatados en la demanda; dando cuenta que el cuadro pudo razonablemente iniciarse como un trastorno de estrés agudo y luego evolucionar en la forma crónica de un trastorno distímico-depresivo crónico. El cuadro se asocia a una Depresión Neurótica grado III-IV generadora de una incapacidad parcial y permanente del 50% de la total obrera… por exposición laboral cotidiana a estímulos de alto vigor estresógeno “.

 

 

En el pronunciamiento definitivo consta que ” la normativa civil habla de ” riesgo de la cosa” y no de  “cosas riesgosas”, por lo que debe entenderse por ” cosa “ una explotación o incluso una actividadcomo en el presente caso- Así encontramos un fenómeno cada vez más presente en el mundo laboral que es el síndrome de ” burn -out” o de desgaste profesional que se lo puede definir como ” el estado de agotamiento mental, físico y emocional, producido por la involucración crónica en el trabajo en situaciones emocionalmente demandantes” ( Pines, A.M.; Aronson E., “Carreer burn-out: causes and cures, Free Press, New York)siendo uno de los factores desencadenantes la sobrecarga de trabajo y una ocupación poco estimulante; esto es, una persona sometida a altos niveles de estrés puede desarrollar el síndrome mencionado “.

 

 

 

Los fundamentos en que basa la Sala su pronunciamiento definitivo

 

Los Jueces de Cámara pusieron de manifiesto que “ comparten la conclusión final del fallo de que en el caso se acreditó la presencia de un ambiente laboral nocivo detonante de la minusvalía que se le detectó al actor, sin que la desbarate la apreciación que de ello realiza el recurrente en su libelo recursivo porque entre los profesionales que tienen más posibilidades de sufrir este síndrome de agotamiento profesional se cuentan las actividades como las que desarrolló el actor, quien como contador se desempeñó en áreas gerenciales que eran vitales para el banco demandado y ello más allá de que algunas características de su personalidad pueden tornarlo más lábil a sufrir las consecuencias de las situaciones de estrés en tanto, de no haber estado expuesto a esas condiciones, no habría desarrollado la enfermedad que padece “.

 

 

 El acuerdo de reducción salarial celebrado entre las partes es nulo

 

En cuanto al ” acuerdo de reducción salarial” “supra” referido, celebrado en el mes de diciembre de 2.001, la Sala comparte el criterio sostenido por el ” a quo”, quien lo consideró nulo. “Los acuerdos en los que el trabajador ha hecho renuncia de derechos, incluso por aplicación del art. 241-extinción del contrato por mutuo acuerdo-, la desigual situación de las partes en el vínculo laboral dependiente donde el empleador tiene la posición dominante y el trabajador se ve forzado a aceptar las condiciones impuestas por aquél ( que constituye realmente un contrato de adhesión ) llevan a no determinar el decaimiento de derechos aceptados por el trabajador como una ” decisión libre” de éste sino a presumir lo contrario”– enfatizó la Sala.

 

 

Debe distinguirse el Daño Moral del Daño Psíquico.

 

Sentado lo anterior los Camaristas pusieron de relieve que ” si bien hay autores que indistintamente se refieren al daño moral y al psíquico, lo cierto es que el primero constituye un término netamente jurídico-legal para definiri el padecimiento de índole espiritual, que sufre la víctima como consecuencia del ilícito que padeció, del daño que sufrió; el segundo indica más bien aquellos trastornos emocionales que, como consecuencia del hecho lesivo, no han sido pasajeros porque han dejado secuelas incapacitantes de forma tal que afecta e impide el desarrollo del proyecto futuro de la víctima dando lugar a una pérdida de su tranquilidad, mina su autoestima y por lo general conduce a la depresión con todas las consecuencias disvaliosas que ello acarrea siendo factor de riesgo de esto última, la acumulación de sucesos estresantes, tal la situación que vivió el actor el cual conforme la Junta Médica Forense se halla incapacitado para el desempeño de sus tareas habituales, por padecer un cuadro de distimia depresiva crónica homologable a neurosis depresiva III-IV “

 

 

“Qué es el daño psíquico”. Los Camaristas manifestaron que ” el daño psíquico implica una alteración de la personalidad, que acarrea síntomas, depresiones y estados de inhibición, actuaciones, bloqueos, estados de angustia, frustración e insatisfacción; todo lo cual permite distinguirlo claramente del daño moral que, tal como se dijo, entra en el territorio de lo subjetivo ( ” pretium doloris”).

 

 

 Cuantificación de los daños

 

La sentencia de grado fijó la suma de $ 100.000 en concepto de Daño Moral. La Sala modifica parcialmente esa sentencia con fundamento en el distingo efectuado y disocia el importe de la condena fijada , indicando que “en concepto de daño moral la condena se fija en $ 50.000 y en concepto de daño psíquico corresponden $ 50.000 por estimarlo justo y equitativo en virtud de la mensura diferenciada que, de ambos rubros, pide el accionante ( arts. 386 del Código Procesal y 116 L.O.)” .

 

 

Considerando que el monto de condena en concepto de Daño Material fue elevado por el Tribunal de Alzada desde la suma 300.000$ a la suma de $ 400.000 y que entre Daño Moral y Dañó Psíquico se estiamaron $ 100.000 ($ 50.000 por cada rubro), el resultado de la indemnización por enfermedad- accidente asciende a $ 500.000.

 

 

 Enfermedad-accidente más indemnizaciones por despido

 

En lo que hace al reclamo por despido , la liquidación  firme arrojó la suma de $ 230.826,79, que sumado al monto anterior en concepto de enfermedad accidente,  hace que el monto de condena ascienda a la suma total de $ 730.830.

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