Otorgan carácter remunerativo a los incrementos salariales acordados en una Negociación Colectiva ya Homologada donde se los califica de ” no remunerativos” .

by Dra. Adela Prat on noviembre 21, 2012

FALLO DE LA CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO. REMUNERACIÓN DEL TRABAJADOR. NEGOCIACIÓN COLECTIVA que asigna carácter NO REMUNERATORIO a incremento salarial. Las cláusulas de la Convención Colectiva SON NULAS resultando IRRELEVANTE  la HOMOLOGACIÓN MINISTERIAL del Acuerdo. El Acto Homologatorio no tiene virtualidad para purgar el vicio de origen. Control de legalidad de Convenios y Acuerdos. Art. 7 de la Ley 14.250 y Art. 8 de la LCT.CONVENIO COLECTIVO QUE NO PUEDE EXCEDER LOS LíMITES DE LA DISPONIBILIDAD COLECTIVA. Art. 103 de la Ley 20.744. Garantías constitucionales. Derecho del trabajador a una ” retribución justa”. Cálculo de la Indemnización por Despido. INCLUSIÓN DE LAS ” SUMAS NO REMUNERATIVAS “.

 

 

 

Expte. 9.058/2010 – SD 38948 – ” López Daría Alejandro c/ Coto C.I.C.S.A. s/ despido” – CNTRAB – SALA VIII- 11/07/2012. Publicado por elDial.com – AA7AB9 el 19/11/2012.-

 

 

 

Los Sres Jueces Dres Luis Alberto Catardo y Víctor Arturo Pesino – integrantes de la Sala VIII – resolvieron:

1) Dejar sin efecto la Sentencia apelada por el actor, y hacer lugar a la demanda en la forma establecida; 2) Condenar a la demandada ” Coto C.I.C. S.A.” a pagara al actor, dentro del plazo de cinco días de quedar firme la liquidación que se practique en la oportunidad del artículo 132 del ordenamiento procesal aprobado por la Ley 18.345, la suma de $ 12.810,70 a la que accederán los intereses de la tasa activa fijada por el Banco de la Nación Argentina para el otorgamiento de préstamos según el cálculo difundido por la Prosecretaría General de la Cámara ( Resolución CNAT nº 8 del 30/05/02), desde que cada suma es debida;                                                                            3)Dejar sin efecto los pronunciamientos sobre costas y honorarios;                                                                                             4) Imponer las costas del proceso a la demandada.-

 

 

La Sentencia dictada en Primera Instancia – ahora dejada sin efecto – había rechazado la demanda del actor. El Señor Juez  “a quo” consideró que ” las sumas otorgadas en virtud de negociaciones colectivas deben mantener el carácter no remunerativo si así se dispuso y si fueron homologados por la Autoridad de Aplicación” .

 

 

Apeló el actor  disconforme, sosteniendo que la sentencia de grado no otorgó carácter remunerativo a los incrementos salariales otorgados por Acuerdos Colectivos porque así lo disponía el Convenio. Así- esgrimió el actor- ” a la hora de practicar la liquidación se tomará como base salarial la suma de $ 2.568.-, suma que debió percibir conforme su real categoría de trabajo, esto es ” auxiliar especializado” y la cual se compone de $ 1.835 .- ( básico de escala salarial ) + $ 153 ( plus antigüedad) + 280  (acuerdo abril 2.008) + 300 ( acuerdo abril 2009) pues dichos acuerdos convencionales “deben ser tomados como remunerativos”

 

 

 

Para la Sala VIII los incrementos salariales otorgados por un Acuerdo Colectivo son remunerativos aunque el Convenio diga lo contrario.

 

 

Los Sres Jueces Dres Catardo y Pesino, señalaron que – ” en lo que respecta al carácter no remunerativo otorgado en origen a los incrementos salariales, la Sala discrepa en el marco de estas actuaciones, con la interpretación del sentenciante de grado ”  tras lo cual añadieron: esta Sala tuvo oportunidad de sostener, en un juicio de aristas similares al presente que entre la FAECYS, la UDECA, la CAME y la CAC se celebró  un Acuerdo Colectivo que fuera homologado por la Secretaría de Trabajo , mediante el cual se otorgaba un incremento equivalente al 23% sobre las remuneraciones en cuyo art. 2do se dispuso que ” el incremento acordado tendrá el carácter de asignación no remunerativa”.

 

 

Mediante un análisis detenido de lo reseñado, los Sres Camaristas apreciaron que ” las partes establecieron un  “incremento sobre las remuneraciones” y que, para reforzar dicho concepto, aludieron a ” la adecuación salarial precedentemente establecida”, expresiones que no permiten abrigar duda alguna en cuanto a que las partes intervinientes estaban de acuerdo en que lo que estaban negociando era un incremento de los salarios, a punto tal que el mismo debía equivaler al 23% de las remuneraciones que por todo concepto percibían los trabajadores”.

 

 

Continuando con el hilo de la argumentación los Sres Jueces de Cámara  puntualizaron: ” en otras palabras, se pactó un aumento de salarios en función del trabajo prestado ( contraprestación por los servicios realizados), por todos los empleados alcanzados por el Convenio; por lo tanto si el incremento era sobre los salarios, “no podía asignársele” carácter “no remuneratorio”, por contrariar lo previsto en el artículo 103 de la L.C.T. que determina que ” es remuneración lo que percibe el trabajador por el hecho de la prestación de servicios a favor del empleador”, resultando de significativa importancia que las partes acordaran, en el artículo 3ro, que a partir del mes de abril de 2.008  ese porcentaje pasara a ser remunerativo, lo que no hace sino corroborar la verdadera naturaleza de las sumas pagadas, la cual no puede ser mutada por el solo transcurso del tiempo”.

 

 

Acto seguido, los Camaristas evocaron la doctrina sostenida, con criterio por ellos compartido, por el Dr. Fernández Madrid, en su obra ” Tratado Práctico de Derecho del Trabajo”, Tº II, pág. 1331. donde manifiesta ” cualquiera sea la causa del pago del empleador, la prestación tendrá carácter salarial si – como enseña Justo López – se dan las dos notas relevantes del concepto jurídico del salario consistentes en que, en primer lugar, constituya una ganancia ( ventaja patrimonial) para el trabajador y en segundo término, que se trate de la retribución de los servicios de éste… es decir… como contrapartida de la labor cumplida”, condiciones que se cumplen con las sumas que surgen del Acuerdo de marras “.

 

 

Dice el autor citado ( ob. cit., pág. 1354) que ” El convenio colectivo no puede contrariar la norma del artículo 103 de la L.C.T., sin colocar a la propia convención fuera del marco legal ( art. 7º de la Ley 14.250)” y, desde esa óptica, sólo cabe concluir que el acuerdo es nulo en tanto determina que las sumas percibidas en función del mismo no son remuneratorias ya que ” El convenio colectivo, fuera de las hipótesis expresamente previstas por la Ley ( vgr. art. 106 L.C.T.) NO PUEDE válidamente cambiar la naturaleza remuneratoria de un rubro establecido por el art. 103 de la Ley de Contrato de Trabajo “(ob. cit., Tº III, pág. 370 ).

 

 

Sentado lo anterior, los Dres Catardo y Pesino pusieron de manifiesto que ” no obsta al carácter “nulo” de las cláusulas analizadas que el Acuerdo haya sido homologado por el Ministerio de Trabajo ya que, de acuerdo con lo dispuesto por el Art. 9 de la L.C.T. el orden de prelación normativo ( art. 31, C.N.), en caso de duda en la aplicación de normas legales o convencionales preponderará la más favorable al trabajador” tras lo cual añadieron que ” en el Derecho del Trabajo , la norma de rango inferior prevalece sobre la superior sólo si establece mayores beneficios, que no es justamente el caso que nos ocupa

 

 

” No puede soslayarse en este análisis que el principio protectorio es el abrigo del Derecho del Trabajo y ha sido consagrado constitucionalmente en el artículo 14 bis, que determina que las leyes deben asegurar al trabajador una retribución justa” ( del texto de la Sentencia de l Tribunal de Alzada).

 

 

En tal sentido, los Sres Camaristas memoraron que ” como dice también Fernández Madrid, el acto homologatorio no tiene la virtualidad de purgar el vicio de origen, ya que la Autoridad de Aplicación debe, en todos los casos hacer un control de legalidad de los Convenios y Acuerdos, en los términos del art. 7º de la Ley 14.250 y art 8º de la L.C.T. y si lo hace mal, la sanción es la NULIDAD de la cláusula que contraría la Ley”.

 

 

“El Convenio Colectivo no puede exceder los límites de la disponibilidad colectiva, particularmente cuando se trata de una materia tan delicada como el salario, que se proyecta sobre numerosas prestaciones laborales, dado que la calificación ilegítima de una determinada prestación como no salarial puede originar un grave conflicto para la empresa, pues esta materia está siempre sujeta a la decisión judicial, que tiene la obligación de adecuar lo actuado en la sede administrativa al tipo legal” ( del texto de la Sentencia del Tribunal de Alzada).

 

 

Finalmente, los Sres Jueces de Cámara manifestaron que ” no puede soslayarse que conforme con lo dispuesto por el art. 9º de la L.C.T. cabe a los Jueces la interpretación de las normas y, dentro de esa tarea, la determinación del verdadero alcance de un acuerdo de salarios, por lo que resulta inoperante que exista homologación ministerial “.

 

 

Liquidan al trabajador la diferencia 

 

Base de cálculo. El actor propone en su escrito de inicio, que se tome la siguiente base de cálculo: $ 2.568 , a los efectos de la indemnización por antigüedad del art 245 LCT. ; suma que el informe contable rectifica a  $2.449,67 y para el cálculo de los restantes rubros, se calcularán sobre la suma $ 2.328,80.. La liquidación total así calculada arroja la cifra de $ 39.932,60. Dado que lo ya percibido por la actora asciende a la suma de $ 27.121,90, el monto de condena restante a pagar es de $ 12.810,70 con intereses tasa activa fijada por Banco Nación Argentina para el otorgamiento de préstamos según el cálculo difundido por la Prosecretaría General de la Cámara ( Resolución CNAT nº 8 del 30/05/02), desde que cada suma es debida . Costas del proceso a la demandada

 

 

 

Leave a Comment

Previous post:

Next post: