Resuelven que “Bayer S.A.” debe pagar al consumidor $ 200.000 más intereses por incapacidad sobreviniente ocasionada por la toma del medicamento anticolesterol “Libopay” y $ 100.000 por Daño Moral. Prospecto argentino con menos contraindicaciones que en EE. UU.

by Dra. Adela Prat on septiembre 27, 2012

En este fatídico caso, el Sr. F.E.R. sufrió numerosos daños en su salud por el consumo del medicamento “Lipobay” elaborado por el Laboratorio “Bayer S.A”. Las pericias demuestran que la ingesta acentuó una enfermedad que el Sr. F. E. R. ya padecía –hipotiroidismo –. Lo cierto es que padece hoy de secuelas incapacitantes: cuadro de neurosis óptica y problemas musculares.

 

 

La Justicia consideró aplicable el art. 40 de la Ley de Defensa del Consumidor Nº 24.240 y que existe una responsabilidad por los productos elaborados además de una deficiente información al Consumidor: falta de advertencia sobre el riesgo que genera el uso del producto, dado que del análisis de los PROSPECTOS  de este medicamento anticolesterol “Lipobay” resultan diferencias con respecto a las contraindicaciones previstas para el mismo medicamento comercializado por el mismo Laboratorio en los Estados Unidos de América( las prescripciones en dicho país son más rigurosas).

 

 

Lo cierto es que el producto fue retirado del Mercado Argentino por decisión de la demandada. A su vez, A.N.M.A.T ( Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología) determinó la suspensión de la comercialización de todos los medicamentos que contengan el principio activo que lo compone.: “cerivastatina” .

 

 

De las circunstancias se puede inferir el carácter riesgoso del producto. Se declara procedente la demanda y el Tribunal de Alzada responsabiliza al Laboratorio “Bayer S.A.” a pagar al consumidor la suma de $ 200.000 más intereses en concepto de  “incapacidad sobreviniente” – comprensiva de la incapacidad física y la psíquica –.Asimismo, del texto de la sentencia definitiva y firme surge que el Tribunal reconoce al damnificado la suma de $ 100.000 en concepto de Daño Moral. Las costas de la Alzada se imponen en un 30% al Sr. R. y en el restante 70% a ” Bayer S.A.”.

 

 

Esta cuestión fue abordada en los autos caratulados: ” R., F. E. c/ Bayer S.A. y Otros s/ Daños y Perjuicios” ( L. Nº584.026) – CNCIV- SALA A- 22/08/2012. elDial.com – AA79A4 publicado en el día de la fecha 27/09/2012.

 

 

Los Sres Jueces Dres Sebastián Picasso, Ricardo Li Rosi ( con ampliación de fundamentos) y Hugo Molteni ( con ampliación de fundamentos) relataron que el Dr Z., a raíz de una interconsulta,ordenó la realización de estudios al Sr. R. y somo consecuencia de los resultados que éstos arrojaron, prescribió al Sr. R. el medicamento “Lipobay” con fecha 23/10/1998, en una dosis de 0,2 mg por día, además de recomendarle una dieta y que dejara de fumar ( el actor consumía 20 cigarrillos diarios).

 

 

Se lee en la sentencia que ” después de comenzado el tratamiento recomendado, aproximadamente a fines de octubre de 1.998, el Sr. R. empezó a sufrir astenia progresiva, cefaleas intensas con cansancio muscular y disminución de la libido”.

 

 

Consta en las actuaciones que ” el cuadro antes descripto progresó, al punto que a fines de noviembre de 1.998 el actor no pudo levantarse de la cama, pues padecía de una pérdida total de la fuerza muscular y de disminución de la visión del ojo izquierdo.

 

 

“El actor, en cierta oportunidad, fue derivado a la Clínica “San Camilo”, en donde le habrían indicado que suspendiera la toma de Lipobay, cosa que hizo desde el 25/11/1998. No obstante el 30/12/1998 en el “Centro de Clínica & Cirugía Oftalmológica” le diagnosticaron “neuritis óptica”.

 

 

El día 3/3/1999 la Dra D.H. de la Clínica San Camilo constató que el actor presentaba  “tiroiditis de Hashimoto hipotiroidismo”, dignosticado en noviembre de 1.998.

 

 

Finalmente, Bayer S.A, con fecha 8/8/2001, dispuso voluntariamente el retiro del mercado del producto Lipobay “ en todas sus concentraciones”. Y por su lado, ANMAT determina la suspensión de la comercialización de todos los medicamentos que contengan como principio activo:” cerivastatina” decisión publicada en el Boletín Oficial el 13/08/2001- Disposición 4236/2001.

 

 

Los Sres Jueces de Cámara señalaron que, ” sentado ello, cabe destacar que, en tanto el actor adquirió un producto ( Lipobay, elaborado por la demandada) para su consumo final, se configuran los extremos previstos por los arts 1 y 2 de la Ley 24.240 – el Sr. R. revistió el carácter de consumidor – y en consecuencia, la cuestión debe ser analizada a la luz de los arts. 42 de la Constitución Nacional y 40 y concs. de la Ley 24.240, artículo este último, que regula la ” responsabilidad por los productos elaborados “. Se concluye que ” es un producto defectuoso en los términos del art. 40 LDC”.

 

 

Por otra parte, la Sala aplicó el artículo 4 de la Ley 24.240: defectos de información, omisión de advertencias sobre un riesgo y en el ámbito propio de los medicamentos, el deber de información está previsto además en el art 5 de la Ley 16.463 . Por su parte la disposición nº 5904/96 de A.N.M.A.T detalla en el Anexo I la información que deben contener los prospectos de los medicamentos, entre las que se encuentran las referidas a las contraindicaciones, advertencias, precauciones, reacciones adversas y sobredosificación.

 

 

COTEJO DE LOS PROSPECTOS. De “Bayer S.A.” comercializado en Argentina , y ” Baycol” comercializado en los EE UU.

 

Luce en el Expediente que el perito médico designado de oficio puso de resalto las diferencias: el prospecto de Baycol indica varias veces ciertas contraindicaciones lo cual no consta en el prospecto argentino de “Bayer S.A.”. Asimismo , en el prospecto norteamericano se enumeran varios de los síntomas que dice haber sufrido el Sr. R.

 

 

Por otra parte , los llamados ” riesgos del desarrollo” son puestos de manifiesto en el Tribunal Supremo Español: ” no responden a la seguridad que cabe legítimamente esperar de su uso, entre otros, aquellos productos que pueden ofrecer riesgos derivados de la falta de comprobación, en el momento de su puesta en circulación de su falta de toxicidad o peligrosidad, cuando ésta aparece como razonablemente posible. Es producto defectuoso no solamente el tóxico o peligrosos, sino también aquél que se pone en circulación sin las comprobaciones suficientes para excluir la existencia de dicha toxicidad ( Tribunal Supremo, España, 9/12/2010, Repertorios de Jurisprudencia, 2011, 1408).

 

 

OTROS FUNDAMENTOS. Los Dres que integran la Sala A de la Cámara Civil remarcaron que ” está probado el nexo causal entre la toma del Lipobay y los daños sufridos por el actor. Asimismo, y en atención a la magnitud de tales perjuicios, es presumible que, de haber mediado una suficiente información acerca de su probable aparición, el actor no habría consumido el producto, o habría explorado – con el debido consejo médico – otras opciones terapéuticas “.

 

 

“No bastaría a la demandada, para eximirse de responsabilidad, con acreditar la culpa del facultativo que atendió al actor, sino que debería probar, además, que esa negligencia fue respecto de ella imprevisible o inevitable y esta constatación milita ya, a mi juicio, por el rechazo de la defensa en cuestión, pues al haberse demostrado el carácter de defectuoso del producto, y la deficiente información contenida en el prospecto, la eventual culpa del Dr. Z. constituiría a lo sumo una concausa del perjuicio, mas no su causa exclusiva pues es previsible que semejantes defectos produzcan daños a los pacientes, más allá de la buena o mala praxis de los facultativos que los atienden” – enfatizó la Sala.

 

 

Acto seguido, los Camaristas señalaron que ” pese a que esta conclusión bastaría, por sí sola, para fundar la condena, estimo importante añadir que la demandada decidió retirar el producto del mercado, lo cual permite inferir que, más allá de las ya apuntadas deficiencias en la información, el medicamento presentaba defectos intrínsecos que lo tornaban peligroso y también apunta en ese sentido la ya mencionada  decisión de la A.N.M.A.T de suspender la comercialización y el uso de todas las especialidades medicinales que contengan como principio activo:” cerivastatina “.

 

 

Finalmente y a modo de apretada síntesis, los Sres Jueces de Cámara pusieron de relieve que  “no hay constancias que permitan suponer que la enfermedad de base del Sr. R. se había manifestado en concretas secuelas incapacitantes con anterioridad al momento en que aquél comenzó a tomar el Libopay y en consecuencia,se estima, que corresponde adjudicar a aquel medicamento – que como queda dicho desencadenó la “tiroiditis de Hashimoto” que sufre el actor- la totalidad de la eficacia causal en la producción de la incapacidad generada por esa enfermedad”.

 

 

Por último se reconoce  al damnificado, la suma de $ 100.000 en concepto de Daño Moral y se rechaza la aplicación de daño punitivo del art 52 bis de la Ley 24.240 y su modificatoria. Volver a leer la parte resolutoria de la Sentencia definitiva y firme, en el párrafo anterior a la presentación de los autos.

 

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