La Cámara admite la reconvención deducida por el otro cónyuge y decreta el Divorcio Vincular por Culpa de Ambos.

by Dra. Adela Prat on septiembre 14, 2012

Estamos nuevamente en el campo de Derecho de Familia. En esta oportunidad, el caso que traemos a los lectores tiene que ver con un Divorcio Vincular originado en la causal de Injurias Graves por parte de ambos cónyuges ( Art. 202 inc 4º del Código Civil), injurias que se configuran por el maltrato recíproco e insultos frente a terceros.

 

Indudablemente el vínculo matrimonial se ha deteriorado.

 

Todo indica que la crisis matrimonial nace a partir del fracaso de un tratamiento de fertilización asistida y la prueba testimonial da fe de insultos propinados por la esposa referidos a la impotencia sexual de su cónyuge, exteriorizando a las claras la voluntad de dominarlo.

 

Una declaración imparcial acredita asimismo las injurias mutuas.Por otro lado, merece especial valoración, el testimonio brindado por la Empleada Doméstica, como ha sucedido en tantos casos.

 

La Sra Jueza de Primera Instancia hizo lugar en la sentencia a la demanda de divorcio promovida por H. L. D. L. contra su cónyuge P. M. D. D. la esposa , a quien encontró culpable por la causal de Injurias graves prevista por el artículo 202 inciso 4º del Código Civil a la vez que desestimó en el mismo pronunciamiento la reconvención que había deducido la demandada por idéntico motivo, imponiéndola a esta última las costas del proceso.

 

Contra dicho fallo, la vencida interpuso el Recurso de Apelación de fs… que fundó con la expresión de agravios de fs../… respondida por el actor con la presentación de fs …/…

 

Sostiene la esposa demandada que no se tuvo en cuenta en la sentencia recurrida la prueba testifical aportada por su parte que da cuenta del maltrato recibido de parte de su esposo quien la habría degradado ante terceras personas sometiéndola a manifestaciones incompatibles con los deberes que surgen de la institución del matrimonio.Se aclara que la sede del hogar conyugal es bien propio del esposo.-

 

La Sala E de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirma la sentencia en cuanto hizo lugar a la demanda promovida por H. L. D. L., y  la MODIFICA para ADMITIR LA RECONVENCIÓN deducida por P. M. D. D.  decretando el divorcio entre las partes por culpa de ambos en los términos del art. 202, inc 4º del Código Civil. Costas de ambas instancias en el orden causado ( art. 68 del Código Procesal).

 

 

Esta cuestión fue abordada en el  Expte. 63.241 – 599.923 ” D. L., H. L. c/ D. D., P. M. s/ Divorcio”- CNCIV – SALA E – 15/08/2012.-elDial.com – AA795D publicado el 14/09/2012.-

 

 

Los Sres Jueces Dres. Fernando M. Racimo, Juan Carlos G. Dupuis y Mario P. Calatayud, integrantes de la Sala E relataron que surge de las constancias del proceso “que después de reseñar las múltiples declaraciones testificales obrantes en la causa, la Jueza de grado estimó acreditadas las injurias de la cónyuge a su esposo a quien le dijo que era un  “idiota”, que no hacía bien las cosas, que era “un inútil para arreglar las cosas”, que le mandaba callar porque no entendía nada y que le decía “tarado”, “estúpido”, ” infeliz” e ” impotente”, todo ello frente a terceros “.

 

La Sala expone que ” comparte plenamente las consideraciones efectuadas en el pronunciamiento recurrido en lo que se refiere al carácter evidentemente injurioso de la conducta de la demandada y nada cabe añadir a las conclusiones a ese respecto puesto que se trata de un apropiado estudio de las probanzas agregadas a la causa “.

 

 

La especial valoración del testimonio de la Empleada doméstica

 

“El problema que se advierte es que no se ha utilizado similar criterio para analizar los hechos del demandante según resulta de declaraciones testificales que dan cuenta de un comportamiento similar de éste para con su esposa “- remarcó el Sr Juez preopinante, Dr. Fernando M. Racimo, tras lo cual añadió  : ” sin embargo estimo que se ha soslayado la debida consideración de los dichos de la empleada doméstica del matrimonio quien dio cuenta en su declaración testifical de hechos relevantes para la resolución de la presente controversia. Afirmó la testigo que D.D. ” venía de mal humor y cualquier cosa la atacaba…  “él venía malhumorado, tenía mal carácter. La Sra. D. D. le daba el mismo trato, malhumorados los dos”. Se relató que los problemas fueron advertidos entre los años 2.003 y 2.006.”

 

 

Declaración imparcial que acredita las Injurias mutuas

 

La testigo G.M.G. ofrecida por la esposa demandada, cuyos dichos fueron descartados en la sentencia de grado por haberse entendido que  no está corrroborado por prueba complementaria alguna, según el Sr Juez votante en primer término en la Sala, es un relato que tiene las mismas características de verosimilitud que el de los dichos de los testigos aceptados lisa y llanamente por la jueza de primera instancia.

 

Se lee en la sentencia que ” refirió dicha declarante que fue un sábado a la casa de los esposos cuando vio que ” sale el esposo de la casa y la esposa lo sigue de atrás,  gritaba y le decía contestame, te vas a quedar, vas a venir a comer, y él le profería insultos, que no lo podía controlar más y la esposa sigue insistiendo entonces él la empuja y ella se pone a llorar. la testigo cruza y ve que él le da un empujón con el puño, se da vuelta y se retira...la testigo se queda con ella hasta tarde , esperó que comiera y se retira de la casa tipo 1 ó 2 de la mañana, porque no quería dejarla sola en ese estado “.

 

Los Sres Jueces de Cámara estimaron que ” ese comportamiento agresivo se ve corroborado por los dichos de la empleada doméstica a lo cual cabe agregar que se estima de particular importancia que esta testigo G. haya dado una versión imparcial de la conducta de ambas partes Se advierte en su relato una voluntad de dominación por parte de la demandada – que relatan los testigos propuestos por el esposo- como el maltrato desplegado por la esposa.” ” La intemperancia era mutua y los maltratos recíprocos, los cuales habrían surgido después de los fracasos en la realización de un tratamiento de fertilización asistida” – reza la sentencia.(1)

 

 

Conceptualización de las Injurias graves

 

Los Sres Jueces de Cámara , en lo que atañe a las injurias graves, destacaron que ” sabido es que por tal ha de entenderse todos aquellos actos, intencionales o no, ejecutados de palabra o de hecho, por escrito o materialmente, que constituyan una ofensa para el otro cónyuge, ataquen su honor, su reputación o su dignidad, hiriendo sus justas susceptibilidades “ ( conf. Belluscio, ” Derecho de Familia”, t. III, p. 232; Vidal Taquini, ” Matrimonio Civil”, 2da edición, p. 350; CNCiv., Sala A en ED 72-246; Sala B en ED, 75-674; Sala C en La Ley, 1976-C, 110; Sala D en ED, 104-110; Sala F en La Ley, 1997 – A, 193; esta Sala, causas 16.744 del 22-11-85, 136.549 del 24-11-93 y 169.962 del 22-9-95, entre muchas otras ).

 

 

Maltrato Mutuo

 

A partir de esas consideraciones, la Sala estimó que ” se ha revelado a través del estudio de las declaraciones testificales obrantes en autos, un maltrato mutuo que se ha dado por diversas formas que resultan equiparables, en definitiva, en su entidad injuriante. La empleada doméstica ha detallado un maltrato constante dentro del hogar que no ha podido ser revalado por los amigos del actor que parecen haber tenido un trato más esporádico con la pareja “.

 

Reza la sentencia: ” Surge de la prueba producida que la relación entre ambos cónyuges se encontraba profundamente deteriorada por el maltrato y la indiferencia mutua que ambos se profesaban y que se revela en el curso de las declaraciones prestadas en el curso del proceso pues las injurias por vías verbales y de hecho desplegadas por el marido son de similar entidad a las comprobadas en la sentencia recurrida de manera que considero inconveniente formular una distinción de gradaciones para salvar a un cónyuge en perjuicio del otro”.

 

Concluyendo, los Magistrados de la Sala E puntualizaron que ” ambos cónyuges se han comportado en contra de los deberes conyugales establecidos por el artículo 198 del Código Civil y por consiguiente ambos deben considerarse responsables del fracaso matrimonial ante el grado de injurias mutuas, sin que se adviertan circunstancias de semejante entidad que hagan conveniente admitir los reclamos – no comprobados por las constancias de la prueba- por daño psicológico y por daño moral “.

 

 

Referencia:

 

(1) “Según ha consignado el Dr Calatayud en su voto en la c. 421.610 del 30-05-05, pub. en DJ 2005-3, 28 , los dichos de los testigos deben ser analizados, en el sentido de que los parientes más cercanos, amigos íntimos, servidores, son los que tienen mayor conocimiento acerca de cómo se desenvuelven las relaciones familiares; casi exclusivamente son los que presencian los hechos injuriosos, motivo por el cual este tipo de testigos, que en otros juicios suelen ser sospechados de parcialidad y eliminados, no lo son – en principio- en éstos ( conf. Borda, ” Tratado de Derecho Civil – Familia “, 9a. ed., t.I p. 482 nº 560 y jurisprudencia citada en notas 1110 y 1111; Llambías, ” Código Civil Anotado”, t.I, p. 648 nº 8)

 

 

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