Cajera con Síndrome del Túnel Carpiano. La empleadora “Transportes de Caudales Juncadella S.A.” fue declarada civilmente responsable y deberá pagarle la suma de $ 32.000 más intereses

by Dra. Adela Prat on septiembre 12, 2012

Estamos frente a una “enfermedad laboral”. La Justicia consideró que el “síndrome de túnel carpiano” es una patología que fue provocada por las tareas desarrolladas por la trabajadora, como Cajera de la empresa  “Transportadora de Caudales Juncadella S.A.”. Laboraba 270 horas mensuales.

 

 

Las posiciones forzadas y los gestos repetitivos en el trabajo con la utilización de herramientas informáticas – teclado y mouse – para llevar a cabo las tareas de carga de datos y conteo de billetes, acreditadas en las actuaciones, determinaron que la Cámara Laboral estimara que existe relación de causalidad adecuada entre la afección y la prestación laboral.

 

 

En consecuencia la empleadora fue declarada responsable civil vía art. 1.113 Código Civil, la empleadora antes indicada. Asimismo se acreditó la ausencia de adopción de medidas de protección(obligación del empleador) ante las primeras manifestaciones de la trabajadora.

 

El Juez ” a quo” consideró que existió relación directa entre la lesión que porta la actora (síndrome de túnel carpiano derecho operado) y las tareas que cumplió de modo habitual a órdenes de la codemandada “Transportadora de Caudales Juncadella S.A.” a quien responsabilizó civilmente en los términos del Artículo 1.113 del Código Civil (también fue demandada “La Segunda Aseguradora de Riesgos de Trabajo S.A.” que en la Cámara fue eximida de la condena solidaria y sólo se la responsabilizó hasta el importe objeto de la póliza de aseguramiento) y que la incapacitan en el 6% de la total obrera, más la incidencia psíquica,( el perito no le adjudicó incapacidad laboral de índole psicológica) y  por lo cual, previa declaración de inconstitucionalidad del art. 39 de la Ley 24.557, responsabilizó a dicha codemandada,la ART, por no haber cumplido con la obligación que le impone la Ley 24.557 que, como hemos adelantado, en este punto, la Cámara revoca.

 

 

Tras las apelaciones deducidas por las codemandadas, la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resuelve:   1) MODIFICAR parcialmente la sentencia recurrida y por ende REDUCIR EL MONTO TOTAL DE CONDENA a la suma de $ 32.000, con más los intereses fijados en grado;   2) REVOCARLA asimismo en cuanto hace solidariamente extensiva la condena a la codemandada ” La Segunda Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A.”, y condenarla, en forma concurrente, hasta el importe objeto de la póliza de aseguramiento ( $ 6.191, 13, conf. arts. 14, ap. 2 inc. a de la Ley 24.557), ambas con más los intereses dispuestos en la instancia anterior; 3) Confirmar el pronunciamiento en todo lo demás que decide y ha sido materia de apelación y agravios; 4) Dejar sin efecto las costas y los honorarios regulados en origen;  5) Imponer las costas de ambas instancias por la acción admitida contra ” Transportes de Caudales Juncadella S.A.” a dicha coaccionada vencida y distribuir por su orden las costas de la acción rechazada contra la Aseguradora  ” La Segunda Aseguradora de Riesgos del Trabajo ART S.A.” porque el actor pudo considerarse asistido con mejor derecho para reclamar lo hizo ( arts. 1º y 2º párr., art. 68 del CPCCN).

 

 

Así se resolvió definitivamente la cuestión planteada en el Expte. 23.481/2009 ( 29.508) SD 20099 – ” G., N. S. c/ Transportadora de Caudales Juncadella S.A. y otro s/ accidente – acción civil “- CNTRAB – SALA X – 31/07/2012.  elDial.com – AA7965, publicado el 12/09/2012.-

 

 

Los Sres jueces Dres Enrique R. Brandolino y  Gregorio Corach,integrantes de la Sala X, para decidir en el modo que lo hicieron , señalaron que ” los testimonios dan cuenta de los movimientos repetitivos y reiterados de muñeca y dedos, de modo permanente durante toda la jornada – de 9 horas -, a los que estaba sometida la actora como cajera, en el conteo y recuento de billetes, ensobrado de dinero y monedas, como así el manejo del mouse de la computadora para la carga de datos y de las sumas contabilizadas; todo lo cual resulta apto, tal como explicitó el perito médico, para provocar y/o desencadenar la afeccióna en cuestión”.

 

 

Expuesto lo anterior, los camaristas pusieron de manifiesto que ” en tareas que son idóneas para provocar afecciones como la presente, que afectan mayoritariamente a las mujeres, existen distintas medidas preventivas que pueden ( y deben) adoptarse en los distintos puestos de trabajo, como buscar que se reduzca el número de movimientos repetitivos de la muñeca cuando sea posible; la utilización de ayudas ergonómicas, como teclados separados, gavetas para teclados, almohadillas para digitar y protectores de muñeca, con la finalidad de mejorar la postura de la muñeca al digitar en teclado e incluso la posición de trabajo ( la altura de las manos); como así el otorgamiento de descansos frecuentes cuando el persona esté digitando; conductas todas estas que la empleadora no adoptó y a lo que estaba obligada ( conf. arts. 75, L.C.T., t.o., 4º de la Ley 19.587 y 7, 8 10 y conc. dec. 911/96), lo cual la responsabiliza, porque no es dudoso que, en esas condiciones ( o de desempeño de la tarea), lo menos que se verifica es un supuesto de negligencia patronal (conf. arts. 512 y 902 del Código Civil), pues debió representarse necesariamente el resultado, máxime después de las primeras manifestaciones de la reclamante, y pese a ello no adoptó medida alguna de protección de la trabajadora “.

 

 

La accionante fue intervenida quirúrgicamente por su Obra Social y no por la ART codemandada. Esta circunstancia, para el Tribunal de Alzada, no indican nada, ” porque no puede inferirse, a partir de ello, que se trató de una enfermedad inculpable ( está demostrado lo contrario), y menos aún sostenerse, a diferencia de lo expuesto por ” La Segunda ART S.A.” en su responde, que se trata de una enfermedad no listada ( de hecho, está expresamente mencionada en el Listado de Enfermedades Profesionales previstas por el Dec. 658/96, reglamentario del art. 6, inc. 2, Ley 24.557, en el Anexo I. Agente : Posiciones Forzadas y Gestos Repetitivos en el Trabajo I – Extremidad  Superior -, guardando relación la determinación de la incapacidad que realizó el perito médico con los baremos citados, cuya razonabilidad no está en tela de juicio “.

 

 

La Sala revoca la sentencia en cuanto condena solidariamente a la ART.

 

Los Sres Jueces Dres Brandolino y Corach al respecto concluyeron que al no haberse acreditado algún incumplimiento de un deber legal que guarde un nexo adecuado de causalidad con el daño provocado ( arts. 904, 905, 906, 1074 del Código Civil) se admite la queja y se revoca la sentencia en cuanto condena solidariamente a la ART, a resarcir a la actora con fundamento en el art. 1074 del Código Civil, sin perjuicio de su responsabilidad en los términos de la póliza pactada y de conformidad con lo previsto por la Ley 24.557 “.

 

 

Por qué la Sala reduce el monto de condena de $ 50.000 a $ 32.000

 

Se lee en la sentencia definitiva y firme: “… la suma diferida a condena a valores de agosto de 2.007 ( $ 50.000 ), se aprecia elevada conforme determinadas pautas vinculadas con la edad del accionante al momento de producirse el daño constatado,(53 años) el porcentaje de incapacidad determinado( 6%) y la remuneración promedio acreditada,($ 1.602,76) que cabe tener en cuenta a los efectos de fijar el quantum indemnizatorio, que se estima en la suma total de $ 32.000 “.

 

 

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