El Tribunal de Alzada resuelve que el carácter constitutivo de la inscripción registral del dominio de un automotor tiene una excepción. Delitos de Estafa y Falsa Denuncia de Hurto a la Aseguradora, del Automotor ya vendido a un tercero con la finalidad de hacerse de dinero por ambos lados. Marco jurídico.

by Dra. Adela Prat on julio 17, 2012

 Maniobra defraudatoria.El presente ,es un caso donde está en juego una falsa denuncia de hurto de automotor marca Hyundai ACCENT GLS Dominio COF 642, efectuada por el hermano de su propietario. Había asegurado el rodado referido, en ” Caja de Seguros S.A.” a nombre de Fernando Gasparini Wollemberg con póliza vigente desde el 7.11.2005 al 7.12.2005.

 

El asegurado denunció el robo del vehículo ante la Comisaría nº 50 de la Policía Federal Argentina 01.12.2.005 y ante la aseguradora el día 6.12.2.005.

 

Indicó que luego de verificar el siniestro, “Caja de Seguros S.A.” pagó la suma de $ 17.300 en concepto de indemnización a Lorenzo Gasparini Wollemberg, hermano del asegurado y titular dominial del automóvil.-

 

En consecuencia, el propietario cedió en favor de “Caja de Seguros S.A.” los derechos del rodado, a través del Formulario Nº 15, inscripto por ante el Registro de la Propiedad Automotor, tal como surge de las actuaciones ” Falbo Esteban Ezequiel y Gaspirini Wollemberg Fernando s/ estafa “, en trámite ante el Juzgado de Instrucción Nº 47- Secretaría Nº 136.-

 

Relató que en la causa penal referida se presentó como querellante el Sr. Chames y aseguró que adquirió el vehículo con anterioridad a la denuncia realizada por el asegurado (es decir, el 30.11.2005) Declaró que la operación la celebró a través de un intermediario, Esteban Ezequiel Falbo, a quien entregó una seña el día 27.11.2005 y el dinero restante para cancelar la compra el día 30.11.2.005. El querellante explicó que la adquisición se había documentado en un Boleto de Compraventa y un Formulario Nº 08, ambos firmados por el Sr Lorenzo Gasparini Wollemberg – firma certificada por el correspondiente Registro-que, según le habría dicho el Sr. Falbo, fueron entregados por su hermano Fernando.El Sr. Falbo le entregó la cédula verde y el título del automotor a nombre del indicado Lorenzo Gasparini Wollemberg, dos juegos de llaves del vehículo en cuestión, el Manuel de Fábrica, la Verificación del 25.11.2005 a nombre del Sr Falbo , etc.

 

Agregó que, luego, al consultar sobre la deuda de rentas que pesaba sobre el bien, se anotició que le vehículo tenía pedido de secuestro y que estaba registrado a nombre de ” Caja de Seguros S.A.”. Por ello no pudo inscribir la operación ante el Registro de la Propiedad del Automotor.

 

La Aseguradora mencionó que esa convención, al no haber sido inscripta, le es inoponible y que su parte detenta un mejor derecho pues, a raíz de la denuncia y el pago realizado al Sr. Lorenzo Gasparini Wollemberg, perfeccionó la operación ante el Registro de la Propiedad Automotor – firma del formulario nº 08 -

 

Señaló que se presentó ante el Juez de Instrucción a cargo de la causa indicada precedentemente y solicitó la entrega del vehículo, mas éste se la denegó indicándole que al existir intereses contrapuestos lo debía peticionar en sede civil. Aseguró que el depositario judicial del vehículo es el Sr. Sebastián Chames, querellante en sede  penal, desde junio de 2006.

 

Las actuaciones quedaron radicadas ante el Juzgado Comercial Nº 20, Secretaría Nº 40. Autos: ” Caja de Seguros S.A. c/ Propietario del Vehículo de Dominio COF 642 s/ Ordinario” El demandante realizó el trámite de mediación Previa ordenado por el Magistrado de grado que arrojó resultado negativo. Cumplido ello, el actor , reiteró la presentación relatada supra promoviendo demanda de restitución del vehículo arriba descripto, que como dijimos, se encuentra en posesión del depositario judicial, Sebastián Chames desde junio de 2.006.

 

Corrido el traslado del escrito de inicio, se presentó el Sr. Sebastián Pablo Chames y contestó la demanda, solicitando su rechazo con costas. Señaló que el 29.11.2.005 requirió el Informe de Dominio del Registro de la Propiedad, formulario nº 02( pues pagaría el saldo de precio de $ 11.500 al Sr Falbo, al día siguiente, 30.11.2005).Al no haber encontrado obstáculos hizo efectiva la compra de esa manera.La falta de restricciones que surgía del Certificado de Dominio se notó en el legajo del automotor como pedido de informe por ” posible compra”

 

Manifestó que, a fin de realizar la transferencia, en enero de 2.006 ingresó a la página de Internet de Rentas de la Ciudad y le informaron que el auto tenía un pedido de secuestro por robo y que estaba registrado en el Registro Automotor, a nombre de ” Caja de Seguros S.A.”. Explicó que el Formulario 08 tiene una vigencia de 90 días para hacer efectiva la transferencia y ,en el caso, habían pasado recién 30 días, pero No pudo hacer la inscripción de la transferencia. El Sr Falbo le comunicó que el dueño del auto o su hermano habían tenido una necesidad de dinero.

 

El Sr Chomes indicó que al solicitar el legajo del vehículo en el Registro del Automotor se anotició que había sido denunciado por robo días después de que él lo adquiriera y lo tuviera en su posesión. Resaltó que el rodado siempre estuvo en su poder y que la Justicia Penal lo designó depositario del mismo, el día 02.06.2.006.

 

Destacó que la cesión de derechos que da sustento a la demanda iniciada por ” Caja de Seguros S.A.” es nula porque se celebró con posterioridad a la operación de compraventa y que, en consecuencia, no posee un mejor derecho que el cedente.

 

Puso de relieve la torpeza de la Compañía de Seguros al liquidar el siniestro, pues el investigador debió haber recabado información al constatar que en el legajo del vehículo había sido firmado un Formulario 08

 

La Sentencia de Primera Instancia

 

El Sr Juez a quo – Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 20 - hizo lugar a la demanda promovida por la Caja de Seguros S.A. contra Sebastián Chames y ordenó a este último que entregue el automotor marca Hyundai ACCENT GLS, modelo 99, dominio COF642. Costas al demandado vencido.

 

Para así decidir consideró que la inscripción del dominio en el Registro de la Propiedad Automotor tienen carácter constitutivo y, en consecuencia, resulta necesaria para atribuirle el derecho de propiedad sobre el vehículo.

 

Estimó que : a) el vehículo estaba inscripto a nombre del Sr. Lorenzo Gasparini Wollemberg – hermano del asegurado – y luego se inscribió a nombre de la Caja Seguros S.A., por cesión de derechos; b) Que la Caja de Seguros S.A. abonó la indemnización a su asegurado, Fernando Gasparini Wollemberg; y c) Que en la compraventa del vehículo invocada por el Sr. Chames no intervino el titular registral.-

 

En tal inteligencia juzgó que una  vez inscripta ante el respectivo Registro la cesión efectuada por el titular en favor de la aseguradora, le fue transferido el dominio del vehículo en cuestión, no pudiendo el Sr. Chames oponer un derecho preferente emanado de quien no era titular registral del bien. Finalmente, destacó que el Sr Chames podrá hacer valer sus derechos frente a quienes le vendieron la unidad.

 

De esta Sentencia, apeló el Sr Chames cuestionado el carácter constitutivo de la inscripción del automotor en el Registro y objetó que el Magistrado de Grado no juzgara dirimente lo decidido en sede penal.

 

 

Desde aquí en adelante  conoceremos el marco jurídico que al caso le otorga el Tribunal de Alzada, al abordar los Autos Caratulados : ” CAJA DE SEGUROS S.A. c/ PROPIETARIO DEL  VEHÍCULO DE DOMINIO COF 642 s/ ORDINARIO” ( Reg. 43.447/06)- CNCOM- SALA F- 19/04/2.012. elDial.com – AA77B6, publicado el 16/07/2.012.

 

 

La Sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, integrada por la Sra Juez Dra Alejandra N. Tevez y los Sres Jueces Dres Juan Manuel Ojea Quintana y Rafael F. Barreiro , RESOLVIÓ: ( a) Receptar el Recurso interpuesto por el demandado y revocar la Sentencia de Grado, rechazando la demanda iniciada por ” Caja de Seguros S.A.” contra el propietario del vehículo de dominio COF 642;  (b) Imponer las costas de ambas instancias en el orden causado por los fundamentos vertidos en el acápite 5 del Capítulo IV. y c) Dejar sin efecto, en consecuencia, la regulación de honorarios efectuada en la instancia anterior.

 

El Sr Juez preopinante, Dr Juan Manuel Ojea Quintana, a cuyo voto adhieren en su oportunidad la Sra Juez Dra Tevez y el Sr. Juez Dr. Barreiro, explicó que dentro del marco fáctico detallado ” supra”, el thema decidendum ha quedado centrado, sustancialmente, en determinar si la cesión de derechos formalizada entre el asegurado y la aseguradora le transmitió la propiedad del rodado a esta última, tal como fuera inscripto ante el Registro correspondiente, a los efectos de verificar su validez ante el aquí demandado, quien lo adquirió mediante un contrato de compraventa en tiempo anterior

 

 

El carácter constitutivo de la inscripción del rodado en el Registro admite excepciones

 

A dicha conclusión arriba la Sala después de analizar en profundidad la cuestión.

 

En tal sentido, los Sres Jueces de Cámara remarcaron que  la regla es la siguiente :” el artículo 1º del Decreto Ley 6582/58, establece que ” la transmisión del dominio de los automotores deberá formalizarse por instrumento público o privado y sólo producirá efectos entre las partes y en relación a terceros desde la fecha de su inscripción en el Registro de la Propiedad Autormotor “

 

Sentado lo anterior, Los Magistrados se refirieron a los tres ( 3) requisitos que deben cumplirse para la transmisión del derecho real de dominio de automotores: 1) Título; 2) Modo, a través de  la tradición que se efectúa por actos materiales y 3) Registración que es co- constitutiva – junto con el título y le modo – del derecho real sobre el automotor ( conf. Lafaille, Héctor; ” Derecho Civil. Tratado de los Derechos Reales “; T. VI, Ed. La Ley, Buenos Aires, 2010, págs 723/4 y 726).

 

Acto seguido, los Sres Jueces integrantes de la Sala F, recordaron que ” esta Sala, con voto preopinante del Dr. Barreiro, ha decidido que el dominio de los automotores se constituye y adquiere mediante la inscripción registral… a punto tal que si no se inscribe no se opera la transmisión del dominio, aunque se haya hecho entrega de la cosa… la inscripción posee autonomía suficiente para transferirlo aún  cuando no se haya hecho tradición ( CNCom, Sala F, ” Salvador Jesús Cristian c/ La Economía Comercial S.A. de Seguros Comerciales s/ Ordinario”, del 07.07.2011).

 

No obstante el Sr Juez que vota en primer término en este caso, Dr. Ojea Quintana, puntualizó: ” a pesar de ello, considero que se verifican situaciones que permiten justificar la postura de quienes sostienen que si bien la tradición junto con la inscripción, son ambos requisitos exigidos para adquirir derechos reales sobre los automotores, separadamente, esos extremos permiten distinguir distintos planos de análisis, pues a pesar de que el Decreto – Ley 6582/58 ( ratificado por la Ley 14467 y modificado por Ley 22977) sólo menciona a la inscripción, los principios generales que el Código Civil consagra en materia de derechos reales juegan también en materia de automotores y no pueden entenderse derogados por el Decreto-Ley mencionado al no contener mención expresa al respecto y no resultar la exigencia del requisito de la tradición incompatible con el sistema del Decreto- Ley ( conf. Lafaille: ” Derecho…”, obra citada, T.VI, pág. 725; Mariani de Vidal, Marina, “Automotores. La buena fe como requisito para la adquisición del dominio”; en L.L. 1991-B-1141).”

 

“En virtud de lo expuesto, cabe afirmar que asiste razón al apelante, en punto a que el carácter constitutivo de la inscripción admite ciertas excepciones”(del voto del Dr Ojea Quintana compartido por los Dres Tevez y Barreiro).

 

 

En sede penal los hermanos G.Wollemberg fueron condenados por el delito de estafa en concurso ideal con falsa denuncia.

 

 

La Sentencia condenatoria, que no resultó recurrida, fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal nº 27, y condenó a los mentados hermanos a cuatro meses de prisión de ejecución condicional y costas para cada uno de ellos ( arts 26 y 29 inc. 3º del Código Penal y 531 del Código Procesal de la Nación) conforme arts 45, 54, 172 y 245 del Código Penal). Dicho decreto adquirió autoridad de cosa juzgada.

 

“A fin de resolver el Recurso de Apeleción deducido por el Sr. Chames, resulta relevante indicar que no puede desconocerse ni la existencia de la acción ni su autoría, ello pues, conforme lo dispuesto por el artículo 1102 del Código Civil, no se pueden impugnar los efectos resultantes de la sentencia dictada en contra de los condenados: asegurado y por otro lado el titular registral del vehículo en cuestión”(voto de los tres Jueces).

 

El Sr Juez preopinante manifestó que ” constituye, entonces, verdad jurídica que los hermanos Gasparini Wollemberg, efectuaron una falsa denuncia por robo de automotor con fecha 1 de diciembre de 2.005,  a sabiendas de que ello no había ocurrido, pues ya habían vendido el rodado al Sr Falbo – quién a su vez lo vendió al Sr. Chames – perjudicando patrimonialmente a la empresa aseguradora ” Caja de Seguros S.A.”, que pagó una indemnización de $ 17.300. Chames tenía en su poder toda la documentación del rodado, que los imputados denunciaron falsamente que le había sido sustraída.-”

 

En suma, el siniestro falso denunciado a la Caja de Seguros SA., con el fin de obtener un lucro con la indemnización,” fue el antecedente de la cesión de derechos realizado por el asegurado, por lo que cabe dirimir si tuvo la virtualidad jurídica suficiente para convertirlo en propietario del vehículo

 

 

La causa ilegítima afectó la cesión de derechos a favor de ” Caja Seguros S.A.”

 

Los Sres Jueces de Cámara,  recordaron que según lo dispone el ordenamiento civil ” habrá cesión de crédito, cuando una de las partes se obligue a transferir a la otra parte el derecho que le compete contra su deudor, entregándole el título de crédito, si existiese”- art. 1434 del Código Civil.

 

Por su parte, asimismo recordaron el artículo 1477 del Código Civil, que establece: ” si el crédito no existía la tiempo de la cesión, el cesionario tendrá derecho a la restitución del precio pagado con indemnización de pérdidas e intereses “, además de la posibilidad de exigir el pago de la diferencia entre el valor nominal del crédito cedido y el precio de la cesión ( artículo 1478 , Cód Civil).

 

Es decir ” que al tiempo de la suscripción de la cesión de derechos, el titular registral, Sr Lorenzo Gasparini Wollemberg ya no detentaba la propiedad del vehículo en cuestión, por lo que no podía transferirla a favor de la Caja de Seguros S.A, y ello pese a que no estaba aún registrada la compraventa celebrada con el Sr. Chames, a través del Sr Falbo”- enfatizaron los Sres Jueces de Cámara.

 

En este sentido, los Sres Jueces de Cámara mencionaron que ” el transmitente del derecho debe ser propietario de la cosa, ya que nadie puede transmitir un derecho mejor ni más perfecto que el que posee y recíprocamente, nadie puede adquirir sobre un objeto un derecho mejor y más extenso que el que tenía aquél de quien lo adquiere (Art. 3.270 Cód. Civil )”

 

“Desde esa perspectiva-añadieron – acierta la apelante, en punto a que la cesionaria no pudo recibir del cedente mejores derechos que los que éste tenía: el Señor Lorenzo Gasparini Wollemberg ya no era dueño del rodado al momento en que firmó la cesión de derechos mediante el Formulario nº 15 – 26.01.2006, ni podía reclamar la restitución del automotor que ya había vendido – 30.11.2005 ”

 

Remarcaron los Magistrados que ” por otro lado, no existen dudas en punto a que se verificó la tradición posesoria del auto a favor del Sr. Chames, aunque sin haberse concretado la inscripción registral del mismo” “Así las cosas – añadieron- no puede desconocerse, entonces, que aquí se plantea un conflicto entre el cesionario inscripto en el Registro y el poseedor del vehículo – y de su documentación-…”.

 

 

Este pleito constituye una excepción al estricto Régimen Jurídico del Automotor

 

Lo antedicho surge, según argumenta el Sr Juez preopinante, de comparar la conducta de ambas partes.

 

(1) Conducta – buena fe – del comprador del rodado.

Al respecto, conforme se lee en la Sentencia, debe ponderarse, que “el Sr Chames obró con la mayor diligencia que resultó exigible para este tipo de operaciones: con anterioridad a pagar el precio, requirió al Registro correspondiente un Informe para conocer el estado de dominio del vehículo – informe nº 02 -”

 

“Y si bien con posterioridad a haberle sido dada la posesión del auto con su respectiva documentación, no solicitó de inmediato la inscripción en el Registro, ello no puede conducir al desconocimiento de su derecho sobre el vehículo por cuanto: (i) el plazo que transcurrió desde que le fuera entregada toda la documentación ( 30.11.2005) hasta la oportunidad en la que inició el trámite registral - enero de 2.006 – no resultó irrazonable ni desmedido; y  (ii) no se trata de una sanción que disponga la ley.”- afirmó al Sala

 

(2) Conducta de la Aseguradora

 

La Sala sostiene que ” no observó las pautas mínimas de conducta que cabe exigirle en su carácter de profesional en la materia de seguros” tras lo cual afirmó: ” …sobre la demandada pesa un mayor deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas y ello determina el agravamiento de su responsabilidad por las consecuencias posibles de los hechos acaecidos( cfr. art. 902 del Código Civil).

 

“Contrariamente con lo que era esperable en punto a la investigación del siniestro denunciado ( cfr. art. 46 Ley 17.418), la aseguradora pagó rápidamente la indemnización pretendida por el asegurado, sin siquiera consultar el legajo del propiedad del automóvil objeto del seguro”- reza la sentencia.

 

“A su vez, la causa ilegítima afectó la cesión de derechos acompañada por la actora, pues sin desconocer el carácter constitutivo de la inscripción – modo de adquirir el dominio-, no puede convalidarse ni subsanar los defectos que, según las leyes, tiene un título”. ” Por lo demás, ese obrar reprochable de la Aseguradora qued ó alcanzado por la solución brindada por los arts 1040, 1329 y ccts del Código Civil, que refiere a la nulidad de los actos- específicamente la compraventa de cosas ajenas -”- afirmó la Sala

 

CIERRE. Luce en la Sentencia que ” …es acertado afirmar que en el marco de nuestro sistema jurídico y, específicamente, dentro del Régimen Jurídico del Automotor, se protege la seguridad estática, es decir, la que defiende el interés del titular dominial, pero no puede desconocerse que se admiten supuestos excepcionales que pueden conducir a una situación distinta. Y en el caso, no hay duda que se verificó un supuesto que autoriza ese régimen de excepcionalidad al privilegio del interés del titular dominial: la negligencia de la aseguradora y, del otro lado, la diligencia del comprador del rodado. Por lo que resultó ilegítima la modificación del dominio a favor de la actora ( cfr. art. 2355 del Código Civil)

 

 

 

 

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