Resuelven que implica un ejercicio ilegítimo del ” ius variandi” el cambio de categoría de la trabajadora – pérdida de condición jerárquica gerencial – y que no existió abandono de trabajo de la dependiente, sino retención de tareas. Despido Injustificado. Le reconocen Daño Moral . Cobra un total de $ 726.021,47

by Dra. Adela Prat on junio 19, 2012

Estas actuaciones fueron iniciadas por la empresa empleadora (” Renault Trucks Argentina S.A”.) contra quien fuera su dependiente, desempeñando el cargo de Responsable de Comunicación y Promoción, y la presente acción tiene por objeto la consignación de la suma que la accionante entiende debida con motivo de la extinción del contrato de trabajo, suma que fuera percibida por la destinataria.

 

Por su parte la trabajadora demandó a la referida empresa por despido incausado y créditos impagos y ambas actuaciones fueron acumuladas.

 

Las partes difieren respecto de la forma de extinción del vínculo laboral puesto que la empleadora afirma que se configuró abandono de trabajo y la dependiente sostiene que se trató de un despido incausado, cuestión dirimida por  la Juez ” a quo ” en sentido favorable a la postura de la trabajadora. La sentencia de primera instancia  difiere a condena la suma total de $ 675.782,57.

 

Contra tal pronunciamiento apelaron ambas partes y la Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió modificar la Sentencia de Primera Instancia haciendo lugar al rubro que había reclamado la actora con fundamento en el art. 80 LCT por la suma de $ 50.238,9, que adicionada al monto diferido a condena mencionado in fine del párrafo anterior, arroja un monto total de $ 726.021,47 al que se adicionarán los intereses fijados en origen.

 

 

Esta cuestión fue abordada en el Expte. 29.033/2009- SD 63.920- caratulado: ” RENAULT TRUCKS ARGENTINA S.A. c/ ESTERLRICH LAURA SUSANA s/ CONSIGNACIÓN “- CNTRAB- SALA VI- 27/04/2012, publicado en elDial.com – AA770F del día de la fecha, 19/06/2.012.-

 

 

El caso

 

Relata la Dra Graciela L. Craig, Juez de Cámara preopinante, que ” las circunstancias que precedieron a la desvinculación están relacionadas con un cambio de tareas dispuesto por la empresa, que en marzo de 2.009 modificó las condiciones de trabajo de la dependiente designándola en el cargo de Responsable de Comunicación y Promoción, lo que importó una retrogradación en la carrera profesional que venía desarrollando, conforme concluyó la Juez de grado.”

 

Manifiesta la Magistrada de Cámara que la sentenciante de la anterior  instancia decidió, por tanto, que “el cambio introducido en las condiciones de trabajo importaron un ilegítimo ejercicio del ius variandi en los términos del artículo 66 LCT porque afectó aspectos esenciales del contrato ( pérdida de condición jerárquica gerencial) y produjo, además, claros perjuicios a la reclamante que justificaron la retención de tareas dispuesta hasta tanto se le restituyera su puesto y tareas anteriores”, por lo que se resolvió que el abandono de trabajo que imputó la empleadora el 27/07/09 no resultó una causa justificada de despido y, por ello, dispuso que la extinción del vínculo debe ser indemnizada”.

 

 

Por qué  el  ius variandi es ilegítimo en este caso

 

La Sra Juez de Cámara Dra Craig a cuyo voto adhiere oportunamente el Dr. Luis A. Raffaghelli, remarcó que ” el ejercicio del ius variandi debe analizarse en relación concreta al trabajador afectado, con independencia de que la empleadora hubiera actuado en forma justificada cumpliendo directivas de la casa matriz puesto que, aún así, si el cambio afecta elementos esenciales del contrato individual, como es la categoría, se genera la responsabilidad prevista en el artículo 66 LCT y, en el caso concreto, medió un cambio en la categoría de la trabajadora, que fue designada en un nuevo cargo que antes no existía y que se resistió a desempeñar, sin que la empleadora haya probado en autos la evidencia de su mayor jerarquía”. En los hechos fue todo lo contrario, como ya hemos adelantado, perdió su condición jerárquica gerencial.

 

Relató la Magistrada que la sentenciante de la anterior instancia consideró que esta modificación, dispuesta en exceso de las facultades otorgadas por el artículo 66 LCT, no se limitó a un cambio de categoría sino que conllevó, además, actitudes y acciones que causaron un daño no contemplado en la indemnización tarifada reglada en la normativa de la LCT (actos ilícitos de carácter extracontractual que afectaron la dignidad personal y profesional de la trabajadora y causaron un daño que excede la mera ruptura del  vínculo ).

 

 

En el caso, es procedente la Indemnización por Daño Moral

 

” La valoración de la prueba analizada en profundidad por la Juez ” a quo”, no ha sido debidamente cuestionada por la empleadora en tanto los agravios que expresa la empleadora por el progreso del Daño Moral remiten a lo decidido en relación con el cambio de categoría, sin hacerse cargo de las situaciones y conductas que se consideraron probadas, que la sentenciante calificó como ” ilícitos de carácter extracontractual” y que constituyeron los presupuestos de hecho que dieron sustento a la admisión del reclamo moral, que a mi juicio, debe ser confirmado” – afirmó la Sra Juez de Cámara.

 

 

Gastos cubiertos de celular y automóvil tiene carácter remuneratorio

 

Luce en la Sentencia definitiva y firme que ” respecto de los gastos cubiertos de celular y automóvil, la Juez ” a quo ” consideró limitada al 30% la utilización destinada a cubrir necesidades vinculadas con las relaciones personales y familiares de la dependiente. Sin embargo, este procentaje no conformó a la trabajadora que se agravia por considerarlo insuficiente… razonamiento que descuida el hecho de que debe valorarse la intensidad de la utilización que no necesariamente está relacionada con las horas laborales, por lo que la pretensión basada en el parámetro temporal no puede prosperar y, dado que resulta razonable la medida fijada por la Juez ” a quo”, se propone que en este punto se confirme lo decidido en la instancia de grado.

 

Automóvil. Puntualizó la Dra Craig que la trabajadora señaló : ” la sentenciante de grado omitió considerar que el automóvil que se le otorgaba en razón del cargo desempeñado era una efectiva remuneración en especie, que dimensiona en el valor de la incidencia mensual de amortización del vehículo que, según afirma, tenía la opción de adquirir al ” valor libros” y por el remanente impago cuando la empresa disponía su renovación cada dos o tres años”

 

A este punto replica la Camarista: ” a mi juicio este reclamo debe ser desestimado puesto que la incidencia del uso del automóvil en el salario fue mensurada en la medida de su incidencia como real contraprestación por el trabajo cumplido y no encuentro apoyo legal en la pretensión de que se incluya como tal el valor de amortización del vehículo, máxime cuando la ” juez a quo” reconoció a la trabajadora el derecho a percibir una suma en concepto de ” indemnización automóvil”.

 

 

Se niega carácter salarial a lo pagado por la empleadora por medicina prepaga y comedor

 

Así lo resolvió la sentenciante de grado y lo confirma la Cámara porque los referidos rubros no constituyen una contraprestación por el trabajo cumplido y,  si bien son otorgados en el marco de un contrato de trabajo, no retribuyen la puesta a disposición del trabajador ( art. 103 de la LCT ), sino que constituyen beneficios sociales otorgados con el objeto de mejorar la calidad de vida del dependiente ( art. 103 bis de la LCT). En suma, la sentencia afirma que los rubros que se analizan no encubren un pago de naturaleza salarial que justifiquen la declaración de inconstitucionalidad requerida respecto del art 103 bis de la LCT. Se desestima tal planteo en ambas instancias.

 

 

La Sala  modifica la sentencia de grado y hace lugar a la indemnización del art. 80 LCT.

 

Porque sostiene que ” no obstante el tiempo transcurrido desde la ruptura del vínculo laboral, no surge de autos que la empleadora haya cumplido con la obligación a la que se comprometió, por lo que no encuentro relevancia en el hecho de que la intimación prevista en el art 3º del Dec . 146/01 haya sido cursada con anterioridad al plazo allí previsto y, en consecuencia, juzgo que corresponde hacer lugar a la indemnización reclamada con fundamento en lo normado en el art. 80 LCT y diferir a condena la suma de $ 50.238,9 ( 16.746,3 x 3) que se adicionará al monto que progresa según decisión de la primera instancia.

 

 

 

 

 

 

 

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