Resuelven que es Nula la Cesión de Derechos Hereditarios efectuada por el progenitor a su amigo y socio con la finalidad de Evadir su Obligación Alimentaria frente a sus 3 Hijos Menores

by Dra. Adela Prat on abril 13, 2012

Estamos frente a un caso donde el progenitor adeuda alimentos atrasados a sus hijos menores. Para evadir su obligación, lleva a cabo una Cesión de Derechos Hereditarios en favor de un amigo y socio.

 

La ex esposa entabla un reclamo de Simulación del mentado acto, subrogándose en el derecho alimentario de los niños . Por su parte ella ante el incumplimiento del progenitor, afrontó la manutención de los hijos durante la minoridad.

 

En el proceso se acredita el carácter simulado del acto mediante prueba indiciaria. A saber: precio vil de la cesión, conocimiento por parte del cedente de su condición morosa y del inicio de la ejecución alimentaria, actitud pasiva del cesionario : ausencia de interés en gestionar la sucesión, para hacer valer su derecho.

 

La Excma Cámara de Apelaciones revoca la Sentencia de la anterior instancia y decreta la nulidad de la cesión de derechos hereditarios efectuada por los demandados.

 

Esta cuestión fue abordada en los autos caratulados: “S., M.T. c/ F.,J.B. y OTRO s/ SIMULACIÓN ( L. Nº 579.897 )”- CNCIV – SALA A- 02/02/2.012, publicado para suscriptores en elDial.com – AA7526, en el día de la fecha, 13/04/2012.

 

La Sala A de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, integrada por los Sres Jueces Dres. Hugo Molteni y Ricardo Li Rosi resolvió revocar la sentencia apelada, rechazar las defensas de prescripción articuladas y admitir la demanda entablada, declarando la Nulidad de la Cesión de Derechos Hereditarios celebrada por los demandados(el progenitor con su socio y amigo) y que ha sido objeto de este reclamo, instrumentada en la escritura nº 28 y pasada ante el Registro Notarial nº 250, el 16 de enero de 2.002. A tal fin, ordenó se oficie al Registro de la Propiedad Inmueble para dejar sin efecto la inscripción registral. Costas de ambas instancias serán soportadas por los emplazados vencidos.

 

La madre tiene legitimación activa para reclamar

 

Los Sres Jueces de Cámara señalaron que” la demandante centra sus agravios contra la Sentencia de la anterior instancia en que ella efectivamente posee aptitud para iniciar esta demanda, tras haber afrontado pecuniariamente la manutención de sus hijos menores, dado que su ex-cónyuge no cumplió con las cuotas alimentarias acordadas en sede judicial, que se devengaron y acumularon en el tiempo”.

 

Expresa la actora que abundante jurisprudencia considera que el progenitor conviviente con el hijo se encuentra legitimado para reclamar, por derecho propio al deudor alimentario, los montos de las cuotas no abonadas que correspondía al primero afrontar de su propio peculio.

 

Sentado lo anterior, los Magistrados relataron que ” el interés de la demandante en este pleito  -que entabló la demanda por derecho propio – radica en obtener la declaración de simulación o fraude de la cesión de derechos hereditarios celebrada por los demandados el 16 de enero de 2.002, por “menoscabar los legítimos derechos de los acreedores, en la especie niños menores de edad privados de lo necesario para la subsistencia, educación, vestimenta y desarrollo” ( cfr. fs. 51, encabezado y apartado I).

 

En suma, es acertado que aquélla no reclama de modo directo  en este pleito , el cobro de las cuotas alimentarias atrasadas e incumplidas por el codemandado F. Empero, su pretensión ” encuentra sustento en los autos: ” S., M. T. c/ F., J. B s/ Ejecución de Alimentos-Incidente” y en la sucesión de su ex- suegra ” L.D., A.M. s/ Sucesión ab- intestato”, promovida originariamente por la demandante, invocando su carácter de acreedora por alimentos impagos correspondientes a sus hijos”.

 

En otras palabras, los Sres Jueces  manifiestan que “la demandante, mediante este pleito de simulación, intenta dejar sin efecto la cesión de derechos hereditarios aludida, con el objeto de ejecutar el patrimonio del deudor alimentario ( que surge de los autos:  “L.D., A.M. s/ Sucesión Ab- Intestato”) y así le sea reintegrado el dinero a quien atendió las necesidades de la beneficiaria ( Confr. Bossert, Gustavo A. ” Régimen Jurídico de los Alimentos”, Bs As, Astrea, 1993, pág. 228).Entonces, cuando se efectivizan las cuotas atrasadas, éstas no ingresan al patrimonio del beneficiario, sino al progenitor conviviente que las adelantó de su propio peculio, ante el incumplimiento del obligado  (CNCiv., Sala E., R. 117.516, del 6/9/1995).-

 

 

Es acertado que la obligación alimentaria recae sobre ambos progenitores; pero aquí la madre pretende alimentos atrasados a cargo del ex-cónyuge.

 

Así lo aseveran los Sres Camaristas, tras lo cual añaden que dicha obligación ” se encuentra regida por la normativa consagrada en los artículos 265, 267 , 268 y concordantes del Código Civil”.

 

En tal sentido, la Sala remarcó que ” en la especie el interés de la actora en obtener el progreso de la acción de simulación se vincula directamente con las sumas que aquélla abonó para cubrir las prestaciones alimentarias de sus tres hijos menores, que debían ser afrontadas por su ex- cónyuge conforme se acordó en sede judicial (Expte ” S., M.T. c/ F., J.B. s/ Ejecución de Alimentos-Incidente”) que se devengaron y acumularon en el tiempo. De ahí, que la pretensión de la madre de los beneficiarios encuentra sustento en la subrogación de los derechos de los hijos para reclamar los alimentos devengados y no percibidos ( conf. CNCiv., Sala C, R. 172.917 del 19/05/95; ídem esta Sala “A” en autos ” A.P., M.P. y otro c/ B., G.H.” del 30/11/2.004).

 

 

La prueba indiciaria que acredita el carácter simulado del acto

 

Los Doctores de la Sala A pusieron de relieve que ” como la simulación realizada para perjudicar a terceros supone un acto ilícito y a veces un delito criminal, las partes podrán rodear el acto de todas las apariencias de realidad, ocultando los rastros comprometedores, operando con premeditación y escogiendo el momento oportuno. Se comprende, por tanto, cuán difícil es la tarea de los terceros…”

 

Sentado lo anterior dijeron que ” por consiguiente, el medio frecuentemente utilizado por los terceros es la prueba de presunciones o indicios suficientes para llevar al ánimo del juzgador la convicción de que ha ocurrido la simulación, siendo la apreciación de esa prueba una cuestión de hecho librada al recto criterio judicial (CNCiv., esta Sala A, voto del Dr Molteni en L. 248.523 ).

 

 

(i)El codemandado no podía desconocer su calidad de deudor por alimentos atrasados.

Los Magistrados dejaron claro que ” en relación a los indicios de simulación del acto impugnado y a la existencia de una ” causa simulandi”, no es posible cuestionar la preexistencia del crédito de la actora. Como bien se ha puntualizado, “El codemandado F. no podía desconocer su calidad de deudor por alimentos atrasados. Obsérvese que él * tomó varias intervenciones en el juicio ejecutivo; más aún,* tuvo cabal conocimiento del tenor de las resoluciones judiciales, relativas al al importe de $ 17.790 en concepto de liquidación por deuda alimentaria a su cargo ( ver cédulas de fs..y .. del juicio de ejecución por alimentos)* como así también de la inhibición general de bienes decretada en dicho proceso con fecha 11 de octubre de 2000 * y el registro de aquél como deudor moroso ante el Registro de Deudores Alimentarios Morosos el 17 de agosto de 2001″.

 

Entonces, como fuera señalado, este es un elemento de situación previa al otorgamiento del acto, que no puede ser desechado ni pasado por alto, pudiendo configurar una ” causa simulandi”.

 

 

(ii)  “El segundo indicio es el relativo al precio por el cual fue celebrada la cesión de derechos

En la sentencia definitiva se lee: ” El mentado acto jurídico, impugnado en el presente pleito, fue celebrado entre los demandados el 16 de enero de 2.002, por el precio total de $ 12.500, de los cuales ” la parte cedente – el progenitor- manifiesta haber recibido de manos del cesionario en dinero efectivo antes de este acto, otorgando por la presente suficiente recibo y carta de pago en forma” ( cfr. fs. 99/101 del Expte. Nº 44.020/03).

 

A renglón seguido, la sentencia reza: ” Uno de los elementos que autorizan a formar la convicción sobre la simulación del acto, lo constituye la vileza del precio por el cual fue celebrado el mismo. Como bien señala Muñoz Sabaté, la importancia del conocimiento del origen de los fondos y su posterior ” curriculum”, no ha podido pasar desapercibida por los simuladores, quienes saben que su maniobra jamás estará segura mientras de algún modo subsista inexplicado este dato” ( conf. Mosset Iturraspe, J., “Negocios simulados, fraudulentos y fiduciarios”, ed. Ediar, Tº 1, pág. 42 y ss. y pág. 237, nº 59; CNCiv., Sala B, voto del Dr Molteni L. nº 22.289 in re “Kleiner c/ Argento”)y la no inserción de información alguna sobre el origen y destino de los fondos abonados por ese negocio “

 

No debe pasarse por alto que conforma consta en el expediente, el Sr. F. le cedió a su amigo y socio 1/6 de la porción hereditaria ( esto es, 1/3 del 50% que le correspondía a su madre, la Sra. L.D.) y que sólo se denunció como integrante del acervo hereditario el inmueble sito en la Calle Mcal. Antonio José Sucre 2050, 3º, “A”, de esta Ciudad ( de 157,85 m2, con dos unidades complementarias, cfr fs..del mentado juicio sucesorio). Y lo cierto es que, efectuando algunos cálculos estimatorios a la fecha en que se instrumentó el acto, cabe concluir que la cesión fue celebrada por un precio inferior al 30% a aquél por el cual debió llevarse a cabo.

 

 

(iii) El cesionario no demostró mayor interés en la sucesión de A.M.L.D.

Expresan los Sres Jueces de Cámara: ” obsérvese que, no activó el inicio de dicho pleito ni tampoco se presentó espontáneamente a fs…, sino recién frente a la expresa disposición del Juzgado, mediante el dictado de la providencia de fs 94.” tras lo cual añadieron ” dicho en otros términos, si el codemandado S. revestía calidad de cesionario de derechos hereditarios, lógico resultaba presumir que aquél tenía un legítimo interés en hacer valer su derecho mediante la gestión del sucesorio aludido”.

 

“Su conducta pasiva, no hace más que denotar otro indicio que ha de ponderarse en esta causa”- enfatizó la Sala.

 

 

(iv) Amistad entre el aparente transmitente de derechos y el beneficiario de los mismos.

Los Magistrados señalaron que ” desde otro ángulo, la amistad entre el aparente transmitente de derechos y el beneficiario de los mismos, suele ser indicio importante para descubrir la simulación, pues la gravedad que reviste el acto cuando perjudica a terceros exige una gran confianza recíproca entre los partícipes ( CNCiv., Sala A, LL, Tº 128, fallo 58.826; íd. voto del Dr Molteni en L. 248.523 del 15/9/98).

 

“Las partes resultan coincidentes en sostener la relación de amistad de largos años y confianza que une a los aquí accionados, siendo el Sr. S. padrino de uno de los hijos de la unión matrimonial S.-F.. Y lo cierto es que ello está corroborado con los testimonios de los Sres. C.A.Dana y Estela M. Burone.”- afirmó la Sala.-

 

 

(v) Momento específico en el cual el negocio jurídico fue celebrado.

 

Expresa el Dr Molteni, en su voto, que ” tanto la jurisprudencia como la doctrina han puesto de relieve que las circunstancias y el momento del acto jurídico cuestionado , constituyen elementos de importante ponderación para merituar su realidad ( conf. CNCiv., Sala A, J.A., 1952-I-527; íd. esta Sala A, voto del Dr Molteni en L. 187.509 del 9/8/96 ).

 

Acto seguido dijo: “Sobre este aspecto, es preciso destacar – tal como se ha precisado – que el codemandado F. conocía perfectamente su condición morosa frente a los alimentos que adeudaba a sus hijos, los que fueron afrontados – indudablemente – por su ex-cónyuge, madre de aquéllos”.

 

 

El Sr Juez preopinante, Dr Molteni concluyó: ” En síntesis, los indicios precedentemente detallados, en mi opinión, denotan que los accionados idearon simuladamente una cesión de derechos hereditarios, con el objeto de evadir el Sr. F. su deuda alimentaria”

 

Continuando con el hilo de la argumentación, expresó: ” Considero que existen en el caso una serie de presunciones que transparentan la falta de sinceridad del acto jurídico que motiva la demanda dirigida contra sus otorgantes.

 

En suma, por los argumentos brindados, -manifestó- voto porque se revoque la sentencia en crisis, decretándose la nulidad por simulación de la cesión de derechos hereditarios celebrada entre los emplazados, con fecha 16 de enero de 2002, debiéndose anotar esta anulación en el Registro de la Propiedad Inmueble respectivo, en el sector de anotaciones personales”.

 

El Dr Ricardo Li Rosi votó en el mismo sentido por razones análogas a las expresadas en su voto por el Dr. Hugo Molteni.

 

La parte resolutoria completa de esta Sentencia, luce en este trabajo,  a renglón seguido de la presentación de este fallo.

 

 

 

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