Decretan el Divorcio Vincular por Culpa Exclusiva de la Esposa que Abandonó Voluntaria y Maliciosamente el Hogar hace 27 años. No corresponde imponer al cónyuge abandonado la carga de propiciar la reconciliación o de iniciar el divorcio en cierto tiempo

by Dra. Adela Prat on abril 13, 2012

SUMARIO. La esposa interrumpe totalmente la comunicación con el marido. Imposibilidad de localizar su paradero. El esposo entabla la acción de divorcio transcurridos más de 20 años del abandono. Se encuentra justificada la conducta pasiva del esposo tras el retiro de la mujer atento las circunstancias particulares del caso: el cónyuge abandonado debió asumir la crianza de la hija en común recién nacida y posteriormente de su nieta, por fallecimiento de su hija. Imposibilidad de sancionarlo por no intentar restablecer la comunidad de vida.

 

 

La Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, integrada por los Sra Juez Dra Liliana E. Abreut de Begher y los Sres Jueces Dres. Jorge Mayo y Claudio M. Kiper resolvió confirmar la Sentencia de Primera Instancia que decretó el divorcio vincular de los esposos A.R. y M.T.L ,  por culpa exclusiva de esta última – causal: abandono voluntario y malicioso del hogar(Artículo 202 inciso 5 del Código Civil).

 

Contra la Sentencia de la anterior instancia , apeló la Fiscal y también la Defensora Oficial, recursos que fueron concedidos.

 

La Sra Jueza a quo, luego de conceptualizar la causal de abandono voluntario y malicioso, recordó que una vez operado el abandono material, se presumía su carácter de voluntario y malicioso y que, por lo tanto, le incumbía al cónyuge que se había alejado demostrar acabadamente la existencia de causas valederas para adoptar una actitud de esa naturaleza. Esto último, según la sentenciante, no había sucedido en la especie (Del relato de la Dra Liliana E. Abreut de Begher, Juez preopinante)

 

“Por otra parte y con buen tino, la sentenciante de grado se expidió en contra de la doctrina que sostiene que aún cuando la separación de hecho pueda considerarse unilateral – porque la opera uno de los cónyuges contra la voluntad del otro -puede con posterioridad convertirse en bilateral cuando el abandonado adhiere luego a la separación revelando con su conducta que la acepta- memoró la Dra Abreut de Begher.

 

Añadió que “para apoyar su parecer, señaló que no parecía razonable otorgar consecuencias negativas a la inacción del cónyuge abandonado ya que de esa manera se lo estaría obligando a ejercer la acción de divorcio para mantener su inocencia. Indicó también que ejercer la acción es un derecho potestativo y que no puede imponerse su ejercicio bajo la amenaza de una eventual sanción de pérdida de otro derecho.

 

Esta cuestión fue abordada en el Expte. 41.522/2.007- Autos caratulados: ” R., A. c/ L., M.T. s/ DIVORCIO”- CNCIVIL- SALA H- 06/02/2.012, publicado para suscriptores por elDial.com – AA7531 en el día de la fecha , 12/04/2.012.-

 

Ya hemos ofrecido a los lectores la parte medular de la Sentencia de Primera Instancia y la resolución adoptada por la Excma Cámara.

 

Veremos ahora, en primer lugar el Dictamen Fiscal y a continuación los argumentos que por unanimidad sostienen los Magistrados que integran la Sala H de la Excma Cámara de Apelaciones en lo Civil de esta Ciudad y que otorgan andamiento a la Sentencia definitiva resultante.

 

El Dictamen del Fiscal de Cámara

 

El Señor Fiscal de Cámara, al dictaminar, manifiesta que ” la pasividad del esposo durante 27 años sin el menor signo de reanudar la convivencia o demandar el divorcio, puede interpretarse como una adhesión a la separación de hecho existente, ingresando así en una bilateralidad que inicialmente puede no haber existido”.

 

Añade que” la pasividad observada por el actor, sin que medien otras probanzas, destituye la malicia que puede tener el abandono del hogar que se atribuye a la cónyuge demandada”.

 

Los argumentos de la Dra Abreut de Begher compartidos por los Dres Mayo y Kiper.

 

La Sra Magistrada preopinante puntualizó que ” comparte la postura de la sentenciante de grado quién, con agudeza, introdujo un argumento del que ni la Defensora, ni el Fiscal se hicieron cargo”

 

Acto seguido manifestó: “Me refiero a que imponer en cabeza del cónyuge abandonado la carga de propiciar la reconciliación o de iniciar el divorcio en un cierto tiempo, es establecer una sanción que la Ley no impone ( Artículo 19 de la Constitución nacional y 22 del Código Civil) y, por ende, no puede aceptarse tal interpretación

 

Sentado lo anterior, puso de relieve que ” la postura que esgrimen la Defensora y el Fiscal me llevan a la siguiente pregunta – que no es menor – ¿cuánto tiempo implica esa pasividad?”. “Por supuesto – dijo – que los 27 años que pasaron en este caso, no ofrecerían dudas para la aplicación de la doctrina; pero ¿ tampoco habría dudas si hubieran pasado 10, 8, 5 ó 3 años?”

 

En tal sentido expresó: ” En suma, la vaguedad del concepto impone hacer una reflexión, ya que aplicar por vía interpretativa una consecuencia jurídica disvaliosa, cuando el antecedente fáctico carece de parámetros claros, aparece, por lo menos, como un punto álgido en lo que hace a la defensa de la seguridad jurídica, valor fundante que tiñe todo el orden jurídico”

 

La Magistrada citó a Néstor E. Solari y dijo : “él comparte la opinión que sostengo al decir que ” la conducta inicial es la que determina la calificación de los cónyuges en el respectivo juicio de divorcio “.” Las circunstancias y vicisitudes posteriores al hecho originario son irrelevantes a los fines de alterar la causal de la ruptura matrimonial”. “Además no se puede exigir al cónyuge abandonado que realice actos positivos para restablecer la comunidad de vida; ello queda comprendido en el fuero interno del abandonado. De tal manera, su conducta omisiva no puede transformar aquél abandono – provocado por su consorte –, en una suerte de separación de hecho de común acuerdo” ( ver “La pasividad mantenida por el cónyuge ante el abandono voluntario y malicioso del otro”, L.L. 2010 – A- 428)

 

“Por otra parte – dijo – considero oportuno agregar que para valorar correctamente las pruebas producidas y así tomar una decisión ajustada a derecho, máxime en el ámbito del derecho de familia, resulta imprescindible valorar el marco en el cual han acontecido los hechos y tener en cuenta todas las circunstancias que influyeron en el comportamiento adoptado por las partes involucradas”

 

Las circunstancias que surgen de los testimonios son tenidas en cuenta al juzgar

 

Efectivamente, la Dra Liliana E. Abreut de Begher, señaló que ” en ese contexto, tuvo en cuenta  las circunstancias que surgen de los testimonios obrantes en la causa. Me refiero al hecho de que a partir del abandono de la Sra L. ésta no pudo ser contactada por su cónyuge, quién se tuvo que ocupar de su hija recién nacida y, unos años más tarde, de su nieta ( también una bebé) al haber fallecido aquella”.

 

En suma, ” las difíciles situaciones a las que seguramente se tuvo que enfrentar el Sr. R. justifican, a todo evento, la supuesta ” pasividad “. Téngase en cuenta que su cónyuge se fue de un día para otro, teniendo una bebé muy chiquita y sin dar noticia cierta de su paradero”- aseveró la Magistrada.

 

Siguiendo con esa línea, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala G, voto del Dr Carlos Carranza Casares, al que adhirieron los Doctores Carlos Alfredo Bellucci y Beatriz Areán– juzgó que frente al cúmulo de elementos que acreditaban que el esposo se retiró del último lugar de convivencia sin demostrar la razonabilidad de su conducta y que omitió pagar la cuota de alimentos y hasta debió requerirse su paradero y comparendo en una causa penal, no era aplicable el criterio jurisprudencial que postulaba que la pasividad mantenida durante cierto tiempo, sin el menor signo que exteriorice la voluntad de reanudar la convivencia con quien no podía ser hallado o se había trasladado al exterior, dejando transcurrir largo tiempo sin comunicarse ni siquiera con sus hijos ( ” K., M. c/ O., D.C.”, del 10/12/2008, LL del 10/02/2010, 7).

 

La Sra Juez de Cámara manifestó que ” desde otro punto de vista y atinente al caso que se analiza, agregaré que la presunción de voluntario y malicioso del alejamiento del hogar conyugal no se desvirtúa por el hecho de que el demandado se encuentra ausente y sea representado por el Defensor Oficial, pues lo contrario implicaría una situación más ventajosa para aquellos que no han podido o no han querido ser localizados, lo cual resulta a todas luces injusto, pues se crearía un beneficio a favor de los ausentes. Esta suerte de ” privilegio” para el demandado ausente por abandono del hogar no sólo pondría en situación de desigualdad a la esposa reclamante, sino también a los restantes cónyuges demandados por abandono que se presenten ante la Justicia, quienes soportarían la presunción en su contra, a diferencia del ausente (CNCivil, Sala M, 30/10/2000, ED 192-292)”

 

Por todo lo expuesto, la Sra Juez de Cámara dijo: ” teniendo en cuenta que la Defensora no hace más que reiterar la doctrina explicada sin contraargumentar adecuadamente los valiosos argumentos de la sentenciante de grado, propongo se confirme la sentencia en todo lo que decide y fue motivo de apelación”

 

A su turno los Dres Jorge Mayo y Claudio M. kiper adhirieron al voto de la Dra Liliana E. Abreut de Begher.

 

 

 

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