Deciden que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debe reparar la muerte de un joven ahogado en un lago artificial dentro del predio del Autódromo de Buenos Aires

by Dra. Adela Prat on abril 22, 2012

SUBTÍTULO. Procedencia parcial de la demanda porque existió culpa concurrente de la víctima, dado que el espacio no es apto para el uso público de bañistas y  la víctima no sabía nadar. Por otra parte, no existían medidas de prevención, ni cerco perimetral ni carteles que indicaran la prohibición de baño. Resarcimiento del VALOR VIDA, DAÑO MORAL Y PSICOLÓGICO en favor de los progenitores del fallecido.-

 

 

La Sentencia de Primera Instancia rechazó la demanda interpuesta por Rogelio Acosta Franco y Lina Riquelme Villalba contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por indemnización de daños y perjuicios, con costas.

 

El hecho que originó el litigio aconteció el 23 de noviembre de 2.002, en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires de propiedad del Gobierno de la misma dado entonces en concesión a ” D´Port Motor Tercer Milenio S.A.”, al fallecer el hijo de los actores, Aldo Rogelio Acosta Riquelme, ahogado en el lago artificial existente en el interior de dicho Autódromo. En tal sentido, no se controvierte que el extinto, de veintidós(22) años de edad, juntamente con Javier Florencio Villamayor Villar y Carlos Alberto Medina Beceda, ingresaron al predio en bicicleta alrededor de las 15:30 horas y decidieron bañarse en el lago.

 

Lo cierto es que tras apelar los actores, el Tribunal de Alzada resolvió revocar la sentencia de la anterior instancia y hacer lugar parcialmente a la demanda, condenado al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a pagar a los progenitores de la víctima, Don Rogelio Acosta Franco y a Doña Lina Riquelme Villalba la cantidad de ciento sesenta mil pesos  ($ 160.000 ), con más sus intereses y costas y en la forma que luego analizaremos en profundidad.

 

Esta cuestión fue abordada en el Expte. 105.391/2004- Autos caratulados: “RIQUELME VILLALBA, LINA Y OTRO c/ GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES s/ DAÑOS Y PERJUICIOS”- CNCIVIL – SALA I- 13/02/2012,publicado para suscriptores por elDialc.om – AA7562, en el día de ayer, 20/04/2012.-

 

 

* El Informe de la Superintendencia Federal de Bomberos.

Relata el Sr. Juez de Cámara preopinante, Dr. Ojea Quintana, a cuyo voto finalmente adhieren las Dras Ubiedo y Castro que ” es claro que el lago no estaba habilitado para el uso público de bañistas“. ” Como surge del Informe practicado por la Superintendencia Federal de Bomberos el mismo día del hecho – 23/11/2002 – ” por las características mencionadas del lago no se encuentra habilitado para el uso del público ni debería darse el caso de su presencia ya que se encuentra en el interior de un predio privado y cercado en todo su perímetro” ( fs.. de la causa penal que corre por cuerda)

 

Sentado lo anterior añadió que ” sin embargo, de hecho era frecuentado por bañistas. En efecto, en el mismo Informe se añade: ” No obstante lo dicho, se verificó que algunos particulares, especialmente menores de edad, hacen uso del lago en forma furtiva para lo cual ingresan al predio a través de intersticios que realizan sobre la cerca perimetral” refiriendo la presencia de ocasionales bañistas en el momento y lugar del accidente ( ídem y testimonio del principal Arancibia en estos autos); circunstancia que surge también de las declaraciones  de Villamayor Villar y Medina Baceda que acompañaban al extinto ( surge de la causa penal).

 

En tal sentido, el Magistrado puntualizó que ” consta asimismo que el lago podía resultar peligroso para quienes se bañaran en él, tanto por su profundidad como por los accidentes que presentaba”.” En el mentado Informe de la Superintendencia de Bomberos se explica que el lago ” se formó como consecuencia del desborde de antiguas piletas de grandes dimensiones construidas con paredes de hormigón armado y que debían cumplir con la función de reservorio compensador del sistema hídrico de la ciudad. Dicho desborde inundó el terreno perimetral con alturas y anchos variables”, y que el cuerpo fue hallado a 6 metros de la orilla y a 2,50 metros de profundidad “( surge de la causa penal).” A su vez, Medina Baceda dijo que la entrar al agua encontró una zona de piedras seguida de una superficie de hormigón con verdín y patinosa; el principal Arancibia añadió que luego de esa superficie la profundidad comienza abruptamente y Villamayor Villar relató que sus dos compañeros se hundieron de golpe y que otras personas comentaron sobre la existencia de un pozo( surge de la causa penal).

 

 

*El lago no tenía cerco perimetral. El acceso al lugar no ofrece dificultades

A renglón seguido, el Sr Juez de Cámara  recordó que según consta en el Expte. ” el acceso al lugar no ofrecía mayores dificultades y que si bien el perímetro del autódromo estaba cercado por edificiaciones y un cerco de alambre tejido, existían las ya mencionadas aberturas clandestinas y en lo que interesa al caso, el portón ubicado sobre la Avenida Roca de entrada a la pista de los Midgets por donde ingresaron la víctima y sus amigos, estaba abierto y sin vigilancia, a lo que cabe agregar que las competencias en esa categoría se realizaban en horas de la noche” ( testimonial y fotografías obrantes en la causa penal).

 

El Sr. Magistrado puso de relieve que ” a su vez, el lago no tenía cerco perimetral ni había en el lugar carteles que indicaran prohibición de baño ( fotografías adjuntadas a la causa penal; informe de la Superintendencia de Bomberos, declaración del principal Arancibia en autos), como los que fueron colocados ulteriormente( fotografías de autos).Tampoco contaba el Autódromo con equipos y personal para intervenir en emergencias semejantes.-”

 

 

*Para la Sala I el lago resultaba una cosa riesgosa en los términos del art. 1113 CC

Reza la sentencia: “en tal sentido no es ocioso destacar que en los dos años anteriores al accidente que motiva estos autos otras dos personas perecieron ahogadas en el lago  (declaración del Principal Arancibia a fs … de autos) y que recién con posterioridad al mismo se procedió a la colocación de carteles con la leyenda : ” Prohibido acercarse al lago. No bañarse. No pescar”

 

El Sr Camarista argumentó que ” no se discute que el caso debe examinarse a la luz del artículo 1.113 del Código Civil” ” y que el Gobierno de la Ciudad debe responder como propietario de la cosa riesgosa, pesando sobre el mismo la carga de demostrar la culpa de la víctima aducida como eximente ” y más precisamente enfatizó sobre el conjunto de circunstancias que tornaban riesgoso al lago:(i) espacio no carente de riesgos dada su profundidad y los accidentes que presentaba, (ii) el hecho de hallarse facilitado el acceso al lugar y (iii) de no existir señalización indicativa del peligro o la prohibición de baño evidencia la ausencia de medidas de prevención ciertamente necesarias”

 

“En esas circunstancias – concluyó – el lago resultaba una cosa riesgosa o viciosa en los términos del artículo 1113, primer párrafo , del Código Civil”.

 

 

*Ello determina la responsabilidad del Gobierno de la Ciudad,en su condición de dueño del Autódromo.

Así luce en la sentencia, y sigue: ” con independencia de la que pudiera atribuirse a “D´Port Motor Tercer Milenio S.A.” como concesionaria y guardián del mismo, no demandada en autos y desistida su citación como tercero”.

 

 

*La responsabilidad del GCABA no puede considerarse exclusiva porque fue probada la culpa de la víctima.

“En efecto, las declaraciones de sus amigos y los hechos sugieren que el infortunado Aldo Acosta Riquelme no sabía nadar lo suficiente. El mismo día del accidente Javier Villamayor Villar manifestó en forma asertiva que aquél ” no sabía” nadar y que dijo a  Carlos Medina Baceda ” andá a ayudarlo, mirá que no sabe nadar”; declaración que por su inmediatez y espontaneidad debe prevalecer sobre la prestada seis años más tarde en este proceso, atemperando aquél juicio, al expresar que advirtió a Aldo ” si no sabés nadar no te metás, pero supone que sí sabía nadar porque fueron muchas veces a piletas”- afirmó la Sala.-

 

“…lamentablemente, la víctima al encontrarse de modo repentino en una zona del lago donde no podía hacer pié la víctima no supo mantenerse a flote por sí mismo. Y si a ello se añade que según Villamayor Villar era la primera vez que Aldo Acosta concurría al lugar, por lo que no conocía las condiciones del lago, y que tenía 22 años de edad, lo que le permitía darse cuenta de los riesgos que en esas condiciones tenía su inmersión, es claro que al hacerlo obró con imprudencia y que ello incidió causalmente en el suceso que lo condujo a la muerte ( arts. 512, 903, 904, 1111, 1113 segundo párrafo in fine y conc., Cód. Civil).

 

 

* La responsabilidad del Gobierno de la Ciudad debe limitarse a un 50% de los daños sufridos por los actores.

Así concluye el razonamiento del sentenciante, quién manifestó : ” considerando la gravedad de los factores atribuibles al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y a la víctima, el riego o vicio de la cosa y la imprudencia de aquélla, así como la respectiva incidencia causal de cada uno de esos factores en el resultado dañoso, estimo que la responsabilidad del primero debe limitarse a un 50% de los daños sufridos por los actores”.

 

 

* Cuantificación de los daños

1) Por el rubro ” valor vida ”  “teniendo en cuenta el límite de la responsabilidad de la demandada, se estima justo reconocer a ambos padres, en conjunto, la suma de $ 50.000 “(*)

 

2) La perito psicóloga dictaminó que a raíz de la muerte de su hijo, los actores presentan un cuadro de duelo patológico moderado… indicando para ello la necesidad de sendos tratamientos psicológicos individuales durante dos años con una sesión semanal y de tratamiento familiar con igual duración y frecuencia… y dados los costos informados por la perito se estima adecuado acordar por este concepto – habida cuenta el límite de responsabilidad del Gobierno de la Ciudad– la suma de $ 10.000.

 

3)“En cuanto al reclamo formulado por daño moral reitero que a juicio de esta Sala esta indemnización posee carácter resarcitorio. Y no obstante la inevitable relatividad de su determinación, dada la naturaleza del daño, teniendo en cuenta la intensidad de los padecimientos íntimos que sin duda causó o causará a los actores la muerte de su hijo en plena juventud, extremo corroborado por lo demás con el peritaje psicológico, así como el criterio seguido en casos análogos y lo expuesto sobre el límite de responsabilidad de la empleazada, se propone reconocer a los actores en conjunto la cantidad de  $100.000 “

 

4) Intereses. Los intereses deben correr desde la fecha del hecho hasta la fecha del pronunciamiento que se dicte a la tasa del 6% anual, como tasa pura, suficientemente compensatoria cuando se aplica sobre montos fijados en valores actualizados, y a partir de entonces y hasta la fecha del efectivo pago a la tasa activa cartera general  (préstamos) nominal anual vencida a 30 días del Banco de la Nación Argentina (cfr. doctrina establecida por la Cámara en pleno en los autos ” Samudio de Martínez, Ladislaa c/ Trnasportes Doscientos Setenta S.A. s/ Daños y Perjuicios” en los acuerdos del 14 de octubre y 11 de noviembre de 2.008 y la inteligencia atribuida a esa doctrina por esta Sala I en casos como el presente, en los autos: ” Aguirre, Lourdes Antonia c/ Transportes Automotores Lanús Este S.A. y otros s/ daños y perjuicios del 17.03.2012, entre otros,)

 

Finalmente el Dr Ojea Quintana votó para que se revoque la sentencia de la anterior anterior instancia y se haga lugar parcialmente a la demanda, condenando al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a pagar a Rogelio Acosta Franco y a Lina Riquelme Villalba la cantidad de ciento sesenta mil pesos ( $ 160.000 ), con más sus intereses y costas. Las costas de primera instancia se impondrán al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires  y las de Alzada, en el orden causado ( art. 68, primero y segundo párrafos, Cód. Procesal).-(**)

 

Por razones análogas, las Dras Ubiedo y Castro adhieren al voto que antecede.

 

 

 

Referencias

(*)El Sr Juez preopinante , Dr. Ojea Quintana, en su voto al que finalmente adhieren las Dras Ubiedo y Castro dijo:”…la vida humana no es en sí misma un valor económico cuya pérdida deba ser indemnizada, sino que lo que cabe reparar es el perjuicio patrimonial que los damnificados puedan experimentar al quedar desprovistos de los bienes de ese orden que la víctima producía( Exptes. 65.000, 76.282, 77.808, etc.)”

Sentado lo anterior, añadió: ” Ahora bien, aunque los actores no se encuentran amparados por la presunción del art. 1084 del Código Civil, por lo que deben acreditar aquel perjuicio a fin de encuadrarse en el art. 1.079 del mismo cuerpo legal, pueden cumplir esa carga por todos los medios de prueba, incluidas las presunciones hominis; y según conocida jurisprudencia éstas permiten admitir que, en general,  la muerte de un hijo priva a sus padres del apoyo económico que legítimamente esperan del mismo, en especial, durante la vejez, al incrementarse sus necesidades así como las posibilidades de aquél”

“En tal sentido cabe considerar que el extinto tenía 22 años de edad , estudiante, no hay prueba de que desarrollara actividades laborales. Por otro lado, cabe considerar también que su padre se hallaba incapacitado y percibía una pensión por invalidez y que su madre trabajaba como empleada doméstica por horas, la humilde condición económica y social de la familia y que la misma estaba integrada por otros cinco hijos menores de quienes, por tanto, aquellos igualmente pueden esperar la ayuda de marras”.

 

 

(**)Luce en la sentencia que ” en cuanto al cumplimiento de la condena, corresponde seguir el procedimiento establecido por el art. 22 de la Ley 23.982, el art. 53 del Estatuto de la Ciudad de Buenos Aires y los arts. 26, 31 y 47 de la ley 70 y 398, 399 y 400 de la ley 189, ambas de dicha Ciudad ( esta Sala I, ” Sulimp S.R.L. c/ M.C.B.A s/ cobro de pesos” del 23/02/2001 y ” Montanaro, Domingo Esteban c/ Instituto Municipal de Obra Social y otro s/ daños y perjuicios” del 19/04/2011, entre otros)

 

 

 

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