Se confirma la condena contra la Concesionaria Ferroviaria “Metrovías S.A.” por daños y perjuicios debidos a una pasajera que sufrió una violación sexual en una Estación de Subterráneos.

by Dra. Adela Prat on marzo 28, 2012

SUBTÍTULO. Aplicación del Artículo 184 del Código de Comercio. Se cita a la Policía Federal como tercero. Acontecimiento evitable. Escaso caudal de pasajeros en el lugar por tratarse de una fecha festiva. Obligación de “Metrovías S.A.” de extremar los Recaudos Preventivos. Ausencia de Personal de Seguridad en la zona. La víctima cobra 360.000 $ en concepto de Daño Moral y Psicológico más Intereses.

 

 

La Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, integrada por los  Sres Jueces Dres. Jorge A. Mayo y Claudio M. Kiper y la Sra Juez Dra. Liliana E. Abreut de Begher, por mayoría de votos, decidió confirmar la sentencia apelada en todo lo que decide y fue materia de agravios. Costas de la Alzada en virtud del principio objetivo de la derrota  (Art. 68 C.P.C.C.N.)

 

Relata el Dr Jorge A, Mayo, como Juez preopinante, que ” motivaron las presentes actuaciones la denuncia de una violación sexual perpetrada contra la actora en la línea “E” del subte, de explotación de ” Metrovías S.A”, Estación ” San José”.

 

El hecho sucedió el día 25/12/2.004, a las 19.15 horas. La víctima al momento del hecho tenía 51 años y se dirigía a la casa de su madre. Estado civil casada. Madre de dos hijas , de 16 y 24 años de edad , al hecho.

 

 

Esta cuestión fue abordada en el Expte. 82.764/06.- Autos caratulados: ” P., M. R. c/ METROVÍAS S.A. s/ DAÑOS Y PERJUICIOS ” – CNCIV- SALA H- 24/02/2012, publicada para suscriptores por elDial.com – AA74B9 en el día de la fecha, 27/03/2.012.

 

 

El Dr. Jorge A. Mayo recordó que ” la sentenciante de grado dejó sentado que las empresas ferroviarias que tiene a su cargo el transporte de pasajeros, deben soportar la consabida cláusula estipulada en cuanto a que el pasajero debe llegar sano y salvo a destino”.

 

Acto seguido expresó que “ello así, porque el transportista asume la obligación de resultado mediante la cual el viajero debe ser transportado de forma incólume “.

 

” Es así – dijo – que ante el incumplimiento de la obligación de responsabilidad a su cargo, la ley establece una presunción ” relativa” de responsabilidad de la empresa ferroviaria que, para liberarse, debe probar que el siniestro sufrido provino de fuerza mayor o sucedió por culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder”.-

 

Memoró el Sr Juez de Cámara que ” se tuvo por probado ( probanzas recabadas en sede penal y declaraciones testimoniales) que la actora era” pasajera” de la línea ” E “ de Subtérraneos , y que el siniestro ocurrió en dependencias de la demandada  “Metrovías S.A.”

 

A partir de ello, se lee en el expediente que la sentenciante de grado encuadró el caso que nos ocupa, en la doctrina que emana del artículo 184 del Código de Comercio, la cual, compromete severamente la responsabilidad del transportista al imponer una obligación resarcitoria con o sin culpa de su parte, a menos  que medien los eximentes de fuerza mayor, culpa de la víctima o de un tercero por quien no deba responder.

 

Y  asimismo en las actuaciones, luce que en el presente supuesto, ninguno de los eximentes de responsabilidad han sido probados, al propio tiempo que la Sra. Juez de grado destacó que aquel que tiene un beneficio económico a su cargo, tiene la obligación de tomar medidas de seguridad a fin de que el servicio se preste con normalidad, por lo que admitió la demanda condenando a “Metrovías S.A.” a responder por el hecho delictuoso perpetrado en sus dependencias.

 

 

Los agravios de “Metrovías S.A.”

 

La Empresa mencionada se agravia ” por haber sido admitida la demanda instaurada en su contra; sostiene que su parte acreditó en forma indubitable que el hecho provino del accionar de un tercero extraño y que a su vez resultó ser un acontecimiento imprevisible, por revestir las características propias del caso fortuito.

 

Argumenta que la doctrina que la propia sentenciante cita, es la misma que establece que ante el ” casus” no puede imputarse responsabilidad civil al demandado. Asimismo deja constancia que el uso de videocámaras no se encontraba difundido con el alcance que tiene en la actualidad.

 

 

Llegan firmes a la Alzada los siguientes hechos:

 

“Que el día 25/12/2.004 la actora abordó en la Estación “Boedo” una formación de la línea “E” de subterráneos, con destino a la casa de su madre. Al arribar a la Estación “San José”, siendo las 19.15 hs, se dirigió hacia la salida de la escalera mecánica, con la finalidad de ascender hacia el hall superior de la Estación “.

 

“En tales circunstancias, una persona de sexo masculino la alcanzó desde atrás al llegar a ese lugar, descripto como un pasillo o descanso, le tapó la boca con una mano, mientras con la otra sostenía un cuchillo con el cual la amenazaba de muerte. A partir de ello, fue obligada por el sujeto a practicarle sexo oral, y posteriormente, la actora fue violada por vía vaginal y anal.”

 

En la sentencia luce:” El hecho delictivo tuvo lugar en uno de los pasillos existentes en la Estación. Puntualmente en aquél por el cual se accede a la escalera mecáncia desde el sector de los andenes y se arriba al hall central, ubicado en el entre piso”.

 

Y además: “El hecho ocurrió en el lapso que va entre que la actora descendió de una formación e intentó ascender al hall en donde se encuentra la boletería, y la llegada de una nueva formación, ante lo cual el malhechor se habría persuadido de darse a la fuga y permitió a la actora que haya sido auxiliada por una persona que descendía de aquella”

 

 

Hecho delictivo cometido por un tercero extraño a la empresa

 

El Dr Mayo puntualizó: ” Sabido es que el hecho del tercero, para liberar al presunto responsable, debe reunir los caracteres de inevitable, irresistible y de exclusivo  ( ver Trigo Represas y R. Compagnucci de Caso, “Responsabilidad Civil por Accidentes de Automotores”, I, pág. 94) tras lo cual añadió que ” esta Sala ha sostenido que la aparición súbita de forajidos, no es un hecho imprevisible para el empresario transportista, sino un indicativo de la habitual ausencia de medidas de prevención para resguardar los bienes y la seguridad de los pasajeros, motivo por el cual no puede reputarse como caso fortuito a lo que está dentro del riesgo propio o específico de la actividad ( ” Carrozo Jorgelina y otro c/ Trenes de Buenos Aires S.A y Otros s/ Daños y Perjuicios”-Expte 7.761/2000, 18/05/2010).

 

El párrafo anterior dice cosas muy importantes, tales como que no hubo imprevisibilidad sino ausencia de medidas de prevención, que el hecho del tercero no fue inevitable como para liberar al presunto responsable y por último, que no es caso fortuito lo que está dentro del riesgo propio o específico de la actividad. Recordar muy bien estos conceptos.-

 

 

Ausencia de Medidas de Seguridad

 

El Sr Juez de Cámara preopinante puso de relieve que ” la producción de hechos delictivos en el marco del servicio subterráneo es de larga data, y no es necesario que tenga lugar una violación, para saber que debe existir en tales dependencias una custodia mínima”.

 

Sentado lo anterior memoró un precedente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el caso ” V.M.H c/ Transporte Metropolitano General Roca” ( CSJN, 09/03/10), en el cual se sentó la doctrina por la cual se sostuvo que si bien el hecho delictivo de terceros puede resultar imprevisible para el prestador del servicio ferroviario, toda vez que no cabe exigirle que se constituya en un guardián del orden social a fin de reprimir inconductas de los viajeros  (Fallos : 322:139), ello no quita que aquél arbitre, cuanto menos las mínimas medidas de seguridad a su alcance para evitar daños previsibles o evitables”.

 

 

Qué dice el Contrato de Concesión y la Doctrina

 

El Magistrado dijo que ” por otra parte, debe destacarse el marco en que ha sido efectuado el Contrato de Concesión entre el Estado y la Empresa demandada, a fin de clarificar posturas:el artículo 8.3 del Acuerdo celebrado entre el Estado y el Concesionario, ” Metrovías”, denominado : ” De la Seguridad del Servicio y de los Pasajeros”, reza en su cuarto párrafo: ” En relación con la seguridad pública, dado que ello es responsabilidad indelegable del Estado Nacional, el Concedente toma a su cargo las erogaciones que demanden los servicios de policía adicional que para una atención adecuada de aquélla, son prestados por la Policía Federal dependiente del Ministerio del Interior y por la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dependiente de la Secretaría de Seguridad del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, en el ámbito de la Red Ferroviaria Metropolitana y de la Red de Subterráneos. Ello no obstante, el Concesionario deberá implementar acciones que le permitan contribuír eficazmente a la adecuada prevención de actividades delictivas, contra los bienes y personas transportadas y brindar eficaz información a las Autoridades Policiales competentes y facilitar el accionar de las mismas, sin quedar eximido de responsabilidades que le corresponden en su condición de transportista de acuerdo con la legislación vigente”.

 

Recuerda el Sr Juez de Cámara que Marienhoff  señala: la explotación del servicio público lo hace el concesionario a su propia costa y riesgo”, y ” ello significa que toda la responsabilidad que derive de hechos que concreten el ” ejercicio de la concesión, le corresponde al concesionario ” aunque dicha responsabilidad se limita a los daños que causare ” en ejercicio” de la concesión, pero al margen de su texto y contenido  (conf. ” Tratado de Derecho Administrativo”, T. III-B, 1994, pág. 595).

 

Remitiéndose a otro autor, Pérez Hualde, Alejandro “El concesionario de servicios públicos privatizados ( la responsabilidad del Estado por su accionar), 1997, Lexis -Nexis- De Palma- Lexis Nº 6502/000202, el Dr Mayo dijo: ” Un sistema de responsabilidad del Estado, por el accionar el Concesionario que ignorara, tanto en sus planteos como en sus resultados de hecho, la presencia del riesgo y ventura de este contrato, resultaría contradictorio y haría desaparecer la concesión como forma de prestación indirecta de los servicios públicos. El concesionario actúa por su cuenta y riesgo, de modo que todo su accionar debe ser atribuído a su propia responsabilidad sin obligar directamente al Concedente El accionar bajo ” su propio riesgo” indica claramente que asume en forma directa y personal las consecuencias favorables o no, de su negocio consistente en la explotación del servicio”.

 

La sentencia definitiva de la Sala H cita también a Gordillo, Agustín A. “Tratado de Derecho Administrativo”, Tomo II, 2007, págs 8 y sgts: ” La transferencia de la gestión de un servicio al Concesionario mediante la técnica de la Concesión conlleva que sean éstos quienes deberían hacerse cargo de las indemnizaciones por los daños ocasionados a terceros”.

 

 

Criterio de la Sala

 

En tal sentido, el Sr Juez de Cámara señaló:” Comparto el criterio del anterior sentenciante en cuanto a que el Estado Concedente deposita su confianza en la buena fe del Concesionario, a fin de que la prestación privada tenga capacidad suficiente para ofrecer un buen servicio”

 

El deber de seguridad que intenta hacerse valer no exige un control estricto de cada persona que ingresa a una estación o sube a una formación del tren – más allá de la exigencia propia de exhibir el pasaje- sino que aquél resulta exigible para evitar que sucedan hechos como el investigado, lo cual, por otra parte, es una obligación inherente al contrato de concesión, conforme ya se expuso”- enfatizó la Sala.

 

Por otra parte, se remarca que ” la empresa demandada, acordó asumir actos positivos tendientes a prevenir actividades delictivas en el marco de sus dependencias” y prueba ineludible de ello resulta ser el acuerdo por el cual ” Metrovías S.A.” encomendó a “Compañía Metropolitana de Seguridad S.A.” a prestar el servicio ” de vigilancia para garantizar la seguridad, prevención y control de disturbios y toda aquella tarea vinculada a la seguridad de los ámbitos de las Líneas de Subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires”

 

Se recuerda que los arts 5 y 6 del Contrato antes aludido se prevé la existencia tanto de puestos fijos en estaciones y boleterías, como también, un servicio de patrullaje dentro de las formaciones y Estaciones de las líneas subterráneas”.

 

Más precisamente, el punto 6) del contrato reza: ” La actividad del personal consiste en el recorrido permanente de las líneas asignadas, interviniendo en el caso de visualizar un delito in fraganti, procediendo a la demora de las personas hasta ser entregadas a la Autoridad Policial correspondiente”

 

El Sr Juez preopinante remarcó: ” Dicho esto, es menester resaltar que al momento del hecho, no había personal de seguridad alguno en la estación de subte en cuestión, contrariamente a lo afirmado por la agraviada en ocasión de citar a la declaración de la testigo, Sra G., quien no se halló presente en  ocasión del siniestro”.

 

Del informe suministrado por el boletero de la estación, Sr Filardi, se desprende” que tanto el Personal Policial, el Personal de la Compañía Metrolitana de Seguridad, como el de la Brigada C.I.R. se hicieron presentes  con posterioridad al hecho, y una vez que la actora hubiera pedido ayuda “.

 

El Magistrado destacó: ” No se puede soslayarse que de haberse encontrado presente, personal de Seguridad realizando la tarea de patrullaje, prevista en el contrato al que se ha hecho alusión, el malviviente, sin lugar a dudas, se habría visto disuadido de cometer semejante delito”.

 

” No obstante, resulta evidente la impunidad con la que actuó dadas las circunstancias – se trataba de un lugar de paso y no clandestino –.”- reza la sentencia-.

 

 

El hecho delictivo debe ser imputado a ” Metrovías S.A.”. Daños.

 

En la Sentencia luce: “El hecho delictivo debe ser imputado a la empresa por los defectos de las medidas de seguridad, que la empresa estaba obligada a garantizar, toda vez que el hecho resultó evitable “.

 

“Por todo ello, al no darse las características propias del casus, toda vez que reputo que el delito pudo haberse evitado con la sola presencia de personal de seguridad, propongo que se confirme el fallo apelado sobre este aspecto”- enfatizó el Sr Juez de Cámara, Dr Mayo.

 

 

a) Incapacidad y Tratamiento Psicológico. Daño Moral.

“Cuestiona el apelante el reconocimiento autónomo que hace el a quo, del rubro: ” daño psicológico”, el que, considera que no constituye un tercer género fuera del daño patrimonial o moral”.

 

“La sentenciante discriminó en las sumas de $ 240.000 el resarcimiento en concepto de daño moral adicionándole la de $ 120.000 para responder a la partida solicitada en concepto de daño psíquico. Lo cierto es que de la simple lectura de los fundamentos que dejó asentados para fijar el monto, se desprende que adopta la postura por la cual se sostiene que las secuelas en el orden psicológico no deben considerarse un daño independiente, sino que la indemnización se encuentra absorbida al fijar el resarcimiento correspondiente al daño moral e incapacidad sobreviniente “.

 

“Este es el criterio que comparto “– aseveró el Dr Mayo -. Es decir que la indemnización por daño psicológico, se encuentra absorbida al daño material ,o bien – si corresponde – al daño extrapatrimonial o moral . Depende del caso.

 

No obstante ” esta Sala ha sostenido reiteradamente que la circunstancia de que se considere el daño psicológico – debidamente comprobado – en forma conjunta, o independientemente, es una cuestión secundaria, si ello no importa un menoscabo al resarcimiento económico fijado o un enriquecimiento injustificado del damnificado, ya que lo que interesa es colocar a la víctima en la misma situación en que se hallaba antes del suceso dañoso”.

 

La Licenciada E.M.H., responsable del Informe Psicodiagnóstico de la actora,” manifestó que la Sra M.R.P. refirió que desde el suceso de autos ” no sólo no viajó más en subte, sino que no se moviliza sola en ningún medio de transporte. Además dejó de trabajar ( era gestora), no sólo por verse imposibilitada de trasladarse, sino por la vergüenza de lo ocurrido. También dejó de estudiar computación. Todo ello modificó de manera rotunda la dinámica familiar”. “Aconsejo la realización de tratamiento, toda vez que la depresión en la actora ” comenzó reactiva al episodio descripto y que en la actualidad se estaría transformando en un cuadro crónico si no recibe asistencia psiquiátrica y psicológica correspondiente ”

 

El hecho de que la actora haya dejado de trabajar fue- a su vez- corroborado por los testigos.

 

El Magistrado de Cámara dijo: ” Finalmente, teniendo en cuenta la gravedad del hecho que se ventila, su edad ( 51 años al momento del hecho) de estado civil casada, madre de dos hijas de 16 y 24 años de edad al hecho, la circunstancia de que a partir del siniestro se haya visto condicionada a dejar  su trabajo, no considero que la suma total de $ 360.000 dispuesta por la anterior sentenciante sea elevada, por lo que propongo su confirmación”

 

 

Tasa de Interés por tratamiento psicológico- Gasto futuro.

 

“Es criterio reiterado de esta Sala que, conforme se estableciera en el fallo Plenario del 16/12/58 ” los intereses correspondientes a indemnizaciones derivadas de delitos o cuasidelitos se liquidarán desde el día en que se produjo cada perjuicio objeto de la reparación (v. esta Sala,  caso “Gómez Esteban c/ Empresa Nacional de Transporte”)”

 

“Los intereses tienen por objeto compensar al acreedor la indisponibilidad del uso de su capital y se advierte que si éste es debido desde el momento en que se produjo el daño, no existe motivo para computar aquéllos en forma diferente según se hubiesen realizado o no los pagos por el tratamiento terapéutico. Es que el costo del tratamiento respectivo debió ser sufragado por el responsable desde el momento en que resultó necesario y ello coincide con el origen del daño psicológico constatado por el experto – con nexo causal con el accidente de autos-”

 

“Por lo expuesto propongo confirmar este aspecto de la sentencia”- dijo el magistrado.

 

Tasa de Interés Activa

 

El Dr Mayo propició aplicar a la deuda a pagar por Metrovías S.A. la tasa pasiva promedio que fija el Banco Central de la República Argentina desde la fecha del hecho hasta el dictado del Plenario del Fuero, “Samudio de Martínez”; y a partir de aquí hasta el efectivo pago, la Tasa activa fijada en este último Acuerdo “. Se modifica en este punto la sentencia y se fija la tasa en función de lo propuesto en la forma precedente”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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