Resuelven que es Inoponible al Accionista que Impugnó su implementación, la Cláusula Arbitral introducido por la Asamblea en la Reforma del Estatuto Social

by Dra. Adela Prat on enero 27, 2012

Traemos hoy a los lectores un interesante caso, donde un accionista planteó la nulidad de las decisiones adoptadas por mayoría, por una Asamblea que reformó el estatuto social, introduciendo una cláusula arbitral para solucionar los conflictos intrasocietarios.

 

Cuando la S.A es demandada  por el accionista disconforme, plantea la excepción de incompetencia, fundada en esa cláusula arbitral. La excepción es desestimada en ambas instancias y la Justicia del Fuero Comercial, tras confirmar la Sentencia de Primera Instancia, argumentó que siempre prevalece la garantía constitucional del Juez Natural y la de defensa en juicio y resulta inoponible la cláusula arbitral a quién impugnó de nulidad su implementación.

 

Esta cuestión fue abordada en los Autos caratulados : ” ESPARRICA MARIO ROBERTO c/ FAMIQ S.A. s/ ORDINARIO “(Reg. 029620/2.009) – CNCOM – SALA A- 11/10/2.011, publicada por elDial. com en el día de la fecha, 27/01/2.012.

 

La Sala A de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, integrada por la Sra Juez Dra Isabel Míguez y el Sr Juez Dr Alfredo Arturo Kölliker Frers resolvió rechazar el recurso interpuesto por la sociedad demandada y confirmar la resolución apelada, imponiendo las costas en el orden causado atento las particularidades del caso y el derecho con que pudo creerse la sociedad recurrente para actuar como lo hizo ( art. 68, párr. 2º CPCCN).

 

Fundamentos del Juzgado Comercial de Primera Instancia.

(i) El Señor Juez de grado desestimó la excepción de incompetencia opuesta por la sociedad demandada, en razón de haber considerado inaplicable al sub lite la jurisdicción arbitral prevista en la cláusula décimo séptima ( 17a) del Estatuto Social de  “Famiq S.A.”, de acuerdo con la reforma aprobada por la Asamblea de Accionistas de esa sociedad, celebrada el 15.04.09.-

 

(ii) El Magistrado sostuvo que si bien compartía la posibilidad de instrumentación, vigencia y eventual virtualidad de este tipo de mecanismo de conflictos, no podía soslayarse que el ámbito de aplicación de dicho instituto debía ser juzgado como excepcional, traduciéndose ello necesariamente en una ponderación restrictiva.-

 

(iii) Desde esa perspectiva destacó que era necesario que el sometimiento arbitral contara con el acuerdo de voluntades de aquellos a los que les resultaría aplicable, no pudiendo obviarse que el accionante, Señor Esparrica, no había prestado su asentimiento con la fórmula de resolver los conflictos propuesta por la mayoría de los accionistas.-

 

(iv) Refirió, en tal sentido, que el accionante había promovido una acción para obtener la nulidad de las decisiones asumidas por el Directorio y luego por la Asamblea, en sendos actos llevados a cabo con fecha 11.03.09   y   15.04.09, y que entre los puntos impugnados se encontraba justamente la reforma estatutaria que introducía la cláusula arbitral cuestionada.

 

(v) Desde tal prisma, juzgó el a quo que, hallándose cuestionada la legitimidad de las decisiones asamblearias antedichas, resultaría cuanto menos dudosa la operatividad actual de la prórroga jurisdiccional planteada en la reforma estatutaria, que es materia de cuestionamiento.-

 

 

Fundamentos de la Sentencia de la Sala A al confirmar la resolución apelada

(i) ” Cuadra comenzar por destacar que el actor , Mario Roberto Esparrica, en su doble carácter de Director y Accionista de la Sociedad demandada ” Famiq S.A.” persiguió en autos – entre otras cosas – la nulidad de la decisiones adoptadas por la Asamblea del 15.04.09, entre las que se encuentra la reforma estatutaria que impuso una cláusula arbitral para solucionar los conflictos sociales que motiva esta incidencia, por entender que de esta forma se merman derechos disponibles de su parte.

 

(ii) ” Sentado lo anterior, cabe poner de relieve, que en forma prácticamente unánime, la doctrina caracteriza al compromiso arbitral como un contrato que se encuentra sujeto, como tal, a los requisitos de validez que, en cuanto al consentimiento, a la capacidad, al objeto y a la causa, exige el Código Civil. Por tanto su contenido se halla exclusivamente librado a la voluntad de las partes, quienes pueden pactar la jurisdicción arbitral respecto de todos los casos litigiosos que se planteen como consecuencia de la relación sustancial que los vincula o limitarla a los que se refieran a aspectos específicos de esa relación “.

 

(iii) ” De todas maneras, sin embargo, dado que la obligación de comprometer contenida en la cláusula compromisoria implica una renuncia al principio general del sometimiento de los conflictos a los  Jueces Naturales, corresponde interpretar el alcance de aquélla con criterio restrictivo.” ( cfr. Palacio, L. “Derecho Procesal Civil”, T. IX, pág 40 y ss.)

 

(iv) ” Desde tal prisma no puede soslayarse entonces que el juicio arbitral importa el sometimiento de un litigio a la  decisión de jueces privados, apartándolos de los Magistrados que integran el Poder Judicial. Es una facultad de excepción que la Ley confiere bajo determinadas condiciones, pues siendo la regla que los juicios se sustancien y decidan a través de los Órganos a quienes se les delegó la Administración de Justicia, la competencia arbitral es de excepción y las convenciones contractuales que someten los conflictos a ese procedimiento deben ser interpretadas con especial prudencia y carácter restrictivo “.

 

(v) ” A  través de esa cláusula, los socios dispusieron, por mayoría en la antes mencionada y ahora impugnada Asamblea del 15.04.09 que ” Cualquier diferencia o controversia entre los socios o entre los los socios y la sociedad derivados del presente Estatuto o de su interpretación o de las relaciones societarias, en todos los casos deberá resolverse conforme al siguiente procedimiento de mediación y arbitraje renunciando los socios a recurrir a Tribunales Jurisdiccionales “.

 

(vi)….” el punto álgido de la cuestión es si esta cláusula resulta operativa justamente para resolver el conflicto suscitado a raíz de la decisión del socio accionante de impugnar la validez del pacto asambleario donde se introdujo esa reforma estatutaria,…” hacen aconsejable en el sub- lite asignar prevalencia a la garantía constitucional del Juez Natural y la de la defensa en juicio que consagra el artículo 18 de la Constitución Nacional posibilitando la intervención en autos de los Jueces de la Constitución, mucho más cuando lo que habrá de estar en debate en el proceso son cuestiones de derecho, como lo son las relativas a la validez o nulidad de un acto jurídico “

 

(vii) ” Demás está decir que esto no implica en modo alguno restar vigencia a la reforma estatutaria que establece la jurisdicción arbitral para dirimir conflictos intrasocietarios, puesto que una solución tal , jamás podría ser predicada respecto de una decisión asamblearia que, como bien dice la recurrente, no ha sido invalidada ni suspendida en su vigencia por decisión del Juez competente, sino solamente excluir del ámbito de aplicación de esa cláusula un supuesto muy puntual y específico, cual es el de la dilucidación de los conflictos generados alrededor de esa Asamblea y demás actos societarios conexos”

 

(viii) ” Por lo demás y a mayor abundamiento, señálase que siendo el consentimiento un signo inequívoco de la voluntad como elemento esencial del compromiso arbitral, es claro que ese método de solución de conflictos NO PUEDE OPONERSE AL ACCIONISTA DISCONFORME EN UN CASO COMO ÉSTE.

 

(ix) ” Así las cosas, COINCÍDESE CON LA SOLUCIÓN DEL JUZGADOR EN PUNTO A QUE APARECE CUANTO MENOS DUDOSA QUE LA PRÓRROGA DE JURISDICCIÓN CONVENIDA HACIA LA ARBITRAL POR LA MAYORÍA pudiera, en el marco en que fue instituida, comprometer la disponibilidad de los derechos de su contrario de recurrir a la vía judicial cuando este último, se reitera, NO SÓLO NO DIO SU CONSENTIMIENTO PARA ELLO, SINO QUE, POR EL CONTRARIO, IMPUGNÓ LA NULIDAD DE SU IMPLEMENTACIÓN.

 


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