¿Qué esta pasando en España con los Concursos? El Proyecto de Reforma de la Ley Concursal del año 2.003

by Dra. Adela Prat on diciembre 5, 2011

El Proyecto de Ley 121/129  de reforma  de la Ley Concursal de 2003 – aprobado el 22 de septiembre – respondió a la necesidad de agilizar los procedimientos y potenciar los acuerdos previos,las soluciones preconcursales como mecanismos alternativos del concurso, porque la realidad es que la mayor parte de los concursos que se tramitan en España hoy en día concluyen con la liquidación de la empresa, el cese de la actividad y el despido de los trabajadores.

El aspecto medular de la cuestión consiste en convertir al concurso en un instrumento al servicio de la continuidad de las empresas, y no sólo– como lo es hoy día – en una fórmula para su liquidación cuando estas entran en dificultades.

El tremendo deterioro de la situación económica en España ha hecho ver que algunos aspectos de la Ley Concursal del año 2.003, son disfuncionales.

El especialista en materia concursal Dimas Cuesta, socio abogado de Lexland Abogados, comentó que ” un 95% de empresas concursadas en liquidación supone un incontestable fracaso del sistema para todas las partes implicadas y esto es lo que se pretende mejorar con la última reforma de la Ley Concursal que intenta facilitar la viabilidad empresarial, en lugar de la liquidación empresarial”.

El objetivo que se propone el Proyecto es aumentar las propuestas anticipadas de convenio y los acuerdos de refinanciación entre el deudor y alguno de sus principales acreedores, dotándoles a la vez de seguridad en un eventual procedimiento concursal. Los acuerdos  de refinanciación maximizarán el valor del patrimonio del deudor común, incrementando las posibilidades de que incluso los acreedores no intervinientes en el acuerdo puedan satisfacer en mayor medida sus créditos.

El Proyecto 121/129 modifica la regulación de los acuerdos de refinanciación que pueden homologarse ante el Juez, pues la nueva homologación judicial permitirá extender los efectos del acuerdo a otros acreedores, aunque se hubieran mostrado en contra o no hubieran participado en el acuerdo. La condición es que sean acuerdos dirigidos a asegurar la continuidad de la empresa.

Además, los acreedores que soliciten la homologación del acuerdo deberán ser entidades de crédito titulares de la menos el 75% de la deuda a nombre de entidades financieras. Si concurre esta mayoría, el Juez homologará el acuerdo con el objetivo de asegurar el futuro de la sociedad.

Asimismo, se introduce por primera vez la regulación del llamado “dinero fresco” que los acreedores inyectan a las empresas en dificultades en el marco de un acuerdo de refinanciación. El Proyecto de Ley define que el 50% de ese dinero que llega a la empresa tiene la consideración de crédito contra la masa  (prioridad de cobro). Esto dará mayor garantía a las entidades financieras que concedan nuevos créditos para sacar adelante la empresa.

Siempre respondiendo al mismo objetivo, el Proyecto prevé también, que el Juez pueda aplicar un procedimiento abreviado cuando considere que el concurso tiene escasa complejidad. Igualmente , se optará por la fórmula abreviada cuando el deudor presente una propuesta anticipada de convenio con sus acreedores, de transmisión de la empresa o de cese de la actividad sin trabajadores a su cargo.

Otra novedad es la anticipación de la liquidación. Ya no se hará distinción entre liquidación ordinaria y liquidación anticipada, lo que hará más rápidos aquellos concursos en los que el deudor solicite su liquidación desde el primer momento.

En suma el nuevo texto legal es un instrumento al servicio de la continuidad de las empresas , no una fórmula para su liquidación que es lo que hemos estando presenciando hasta hoy, al recorrer los desiertos polígonos industriales de las Ciudades, por ej, Valencia.

Por supuesto, una línea de la doctrina critica severamente este Proyecto. Esta postura será motivo de otra entrada en este Blog

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