Se determina la responsabilidad de un escribano por la comisión de un hecho ilícito y se extiende subsidiariamente al Fondo de Garantía del Colegio de Escribanos

by Dra. Adela Prat on mayo 20, 2011

Si en este Mundo no somos dueños ni de lo que nos pertenece, ¿cómo vamos a tolerar la apropiación de fondos realizada por un escribano que estaban destinados a una inversión que no se formalizó?

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala I, resolvió la responsabilidad civil de un escribano, responsabilidad que extendió subsidiariamente al Fondo de Garantía del Colegio de Escribanos aplicando el artículo 15 de la Ley 12.990 ( modificado por la Ley 22.171) por los daños y perjuicios ocasionados en ejercicio y ” con motivo” de la función notarial.

En cuanto a las sumas adeudadas por la comisión del hecho ilícito, se estima inaplicable el artículo 11 de la Ley de Emergencia 25.561, pues en el caso se trata de una indemnización derivada de un acto ilícito, cuyo daño patrimonial está determinado por el valor de la moneda extranjera de la que fue privado el actor por el obrar ilícito del escribano, motivo por el cual la condena se determina en la suma reclamada en dólares.

Asimismo se desestima el recurso de apelación interpuesto por el Colegio de Escribanos. y se reafirma la extensión de la responsabilidad subsidiaria por el hecho del escribano.

Es el Expte. Nº 15970/2005- “FREIRIA, JORGE EDUARDO c/ L., M.A. Y OTROS s/ DAÑOS Y PERJUICIOS”. CNCIV- SALA I- 17/04/2011

Los magistrados concuerdan con la solución propiciada por la actora y apelante, favorable a la responsabilidad del Fondo de Garantía del Colegio de Escribanos. Destacaron la amplitud del artículo 15 de la Ley 12.990 ( modificada por la Ley 22.171), reproducido en el artículo 158 de la ley local 404.

En ambos textos, el fondo es instituido para responder por las obligaciones de los escribanos ” por los daños y perjuicios causados con motivo de actos realizados en el ejercicio de la función notarial “.

La responsabilidad del Fondo de Garantía,  no se limita pues, a los daños causados ” por actos realizados en el ejercicio de la función notarial” sino “con motivo” de actos realizados en el ejercicio de la función notarial”.

Lo que genera la responsabilidad del notario y se extiende al Fondo que administra el Colegio de Escribanos es la entrega al funcionario de las sumas reclamadas con el fin de prestarlas a terceros que el notario desvió, extremo que la a quo tuvo por acreditado sin que al respecto exista agravio alguno.

Los Jueces de la Sala I resolvieron que ” aunque el artículo 11 de la Ley 25.561 hace referencia a prestaciones dinerarias originadas en contratos celebrados entre particulares, y por otro, el artículo 1º del Decreto 214/02 dispone la pesificación de todas las obligaciones de dar sumas de dinero, de cualquier causa o origen – judiciales o extrajudiciales -expresadas en dólares estadounidenses, u otras monedas extranjeras, en el caso se trata de una indemnización derivada de un acto ilícito, cuyo daño patrimonial está determinado por el valor de la moneda extranjera de la que fue privado el actor por el obrar ilícito del escribano y por la compensación derivada de la imposibilidad de disponer de ese importe que se retribuye mediante intereses hasta el efectivo pago”

” De ahí que por resultar inaplicables en el caso las normas de emergencia, la condena se determina en la suma reclamada en dólares o en el importe equivalente en pesos al valor del dólar libre a la cotización de la fecha en que se efectúe el pago”

La responsabilidad del escribano por los daños y perjuicios se extiende en forma subsidiaria al Fondo de Garantía del Colegio de Escribanos, resultando inaplicables las normas de emergencia económica y debiéndose pagar en billete dólar – moneda de la que fue privado el actor por el obrar ilícito del escribano – o el importe equivalente en pesos al valor del dólar libre a la cotización de la fecha en que se efectúe el pago.

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