Resuelven que el despido fundado en un caso de fuerza mayor es injustificado y no corresponde la indemnización reducida.

by Dra. Adela Prat on febrero 16, 2011

La empleadora decidió despedir a su dependiente, alegando que por la clausura del local, se configuró la causal de fuerza mayor y corresponde aplicar la indemnización reducida del artículo 247 de la Ley 20.744 y no la indemnización del artículo 245 LCT.-

No obstante, de las constancias del expediente, surge claramente que la clausura del local por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires obedeció a una conducta transgresora del titular del comercio, cual es el incumplimiento de las condiciones mínimas de higiene.

La demandada se alza contra la sentencia de Primera Instancia que considera aplicable al caso la indemnización por despido del artículo 245 de la Ley 20.744, porque no se ha configurado la causal de fuerza mayor que autoriza al pago de una indemnización reducida.

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, en los autos caratulados: “FIGUEIREDO, ALEJANDRO ANTONIO Y OTRO c/ ROVAGNA, MARIA ANDREA s/ DESPIDO” estimó que la apelante insiste en que la clausura del local se originó en una causa que les ajena y ello configura la excusa admitida por el artículo 247 de la LCT, como factor de reducción de la indemnización por despido.

Los Jueces integrantes de la Sala VIII, con fecha 29/11/2010, recuerdan que” dicho cierre se produjo porque el local no reúne las mínimas condiciones de higiene, poniendo en riesgo la salud de la población, y al constatarse la presencia de vectores vivos ( cucarachas) en mesadas, máquinas de café y barra”.

La demandada había alegado el ejercicio arbitrario del poder de policía del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La sentencia definitiva descarta que se haya producido tal situación y agrega: ” la imposibilidad de seguir explotando un negocio por haber sido clausurado puede constituir, en abstracto, un caso de fuerza mayor, efecto que no puede ser extendido a casos como el presente, en el que la clausura resulta de la propia conducta transgresora del titular del comercio (nemo auditur propiam turpitudinem suam alegans ) ( nadie puede alegar su propia torpeza).

“En suma, en cuanto mandó pagar la indemnización por despido del artículo 245 de la LCT, la sentencia de primera instancia, se encuentra al abrigo de la revisión pretendida” El despido decidido por la empleadora es injustificado, y no se configuró la causal de fuerza mayor alegada.

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