La transferencia del establecimiento no justifica el despido decidido por el trabajador

by Dra. Adela Prat on enero 24, 2011

La situación que hoy les planteo es la de la transferencia del establecimiento, arts 225 y 226 de la Ley 20.744.-

Cabe precisar que, en principio, a diferencia de lo que acontece respecto del trabajador, cuya prestación es personal e infungible, la figura del empleador carece de mayor relevancia para la pervivencia del contrato, puesto que éste puede dejar de existir o mutar y, pese a ello el contrato de trabajo se mantiene vigente (conf. arts. 10 y 225 LCT).

Por ende, la transferencia del establecimiento, en sí no implica ni se erige en causal válida de extinción , y ello se sustenta primordialmente, en el principio de continuidad que consagra el art. 10 de la LCT.

Es lo que se decidió en la causa : “GAZZO, ANGEL c/ TORNERÍA LIBERTAD S.R.L. y OTROS s/ DESPIDO”. Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo; y ello así, porque si bien los cambios operados y la forma en que han sido implementados en el particular caso bajo examen, pudieron haber justificado ciertos temores en el actor, lo cierto es que no se advierten razones objetivas para considerar que el traspaso le infería un perjuicio real o potencial, y que para validar un despido en los términos del art. 242 de la LCT, es necesario que la situación planteada, por su gravedad, no consienta la prosecución del vínculo, lo que en la especie no se consideró configurado.

No soslayo que el actor pudo temer por la suerte o éxito de la empresa, en manos de sus nuevos dueños o que, eventualmente se haya evaluado la posibilidad de que la empresa no obtenga la renovación del contrato de locación del inmueble al vencerse el plazo originariamente previsto, pero esas circunstancias hacen al riesgo de todo emprendimiento, son propias de la actividad ( cualquiera sea el sujeto a cargo de su explotación) y resultan ajenas al trabajador que, en el contexto antes expuesto, no habría visto disminuida la responsabilidad patrimonial de su empleadora a raíz de la transformación operada porque, además, las herramientas y maquinarias fueron efectivamente incorporadas al capital social de la nueva empleadora.

Creo conveniente señalar, que el art. 226 no impone que quién adquiera un establecimiento extienda una garantía de solvencia por su actuación futura, o que demuestre en juicio, igual o mayor solvencia patrimonial que sus antecesores. Cuando la norma alude a la ” disminución de la solvencia patrimonial del empleador” , en su último párrafo, lo hace en relación al supuesto de transferencia parcial del establecimiento, y éste no ha sido el caso de autos y tampoco resultaría asimilable porque no se fraccionó el establecimiento y la insuficiencia patrimonial de la empresa no puede ser predicada por el actor cuando, como se puntualizó precedentemente, los anteriores titulares – propietarios del inmueble ocupado – se constituyeron en fiadores lisos y llanos pagadores sin beneficio de excusión, en relación a los eventuales créditos que se derivasen de la relación laboral habida entre las partes.

Este magnífica sentencia definitiva que lleva el Nro 97.221- Expte 17.585/2008, fue dictado el 21.04.2010 y publicado el 18.06.2010 por el Dial.com, edición 3.048,(elDial.com – AA5FE0 ) .-

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