Contrato de trabajo y la presunción del Art. 23 de la Ley 20.744

by Dra. Adela Prat on enero 14, 2011

A menudo se presenta en los Tribunales, esta discusión: ¿estamos ante un empleado o ante un trabajador autónomo?

Ayer tomé conocimiento de un fallo de la Sala VIII de la CNTRAB., en los autos: “RODRÍGUEZ LÓPEZ DE OSORNIO, EDGARDO MARTÍN c/ RAVA SOCIEDAD DE BOLSA S.A. y OTRO s/ DESPIDO “.

La empresa demandada opera como  agente de bolsa en el Mercado de Valores. Rodríguez López de Osornio es un profesional liberal, contador público, que facturaba sus servicios a Rava, y tomaba cursos de especialización como “operador en  el mercado bursátil”.

En el caso, se resolvió que ambas partes estaban unidas por un contrato de trabajo y que se había configurado entre ellas, un vínculo laboral subordinado. Para llegar a tal conclusión, la Sala VIII de la Cámara de Apelaciones del Trabajo, aplicó la presunción del art. 23 de la LCT y esgrimió que la empresa demandada, para probar en contra de esta presunción, debió demostrar que el actor era un trabajador autónomo, es decir que no trabajaba para la empresa, como empleado, sino para su propio provecho, circunstancia que no fue acreditada y que deberá asumir según las reglas del onus probandi (artículo 377 C.P.C.C.N.).

La mera alegación de que fuera contador público, que facturara sus servicios, no excluyen la posibilidad de tipificar a la relación como laboral. Recordemos que la dependencia en la relación contractual laboral, es un efecto de estructura, donde el sujeto trabajador coloca su fuerza de trabajo, como medio de un recurso personal, en un establecimiento total o parcialmente ajeno (artículo 5 y 6, LCT). El contador acataba órdenes, cumplía horario y trabajó, no para sí, sino para la empresa demandada, como asesor o técnico, con un destino funcional a su fin.

Publicado por elDial.com.express, ayer 13 de enero de 2011, en su edición nro 3.188. (elDial.com – AA671D)

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